Espacio
Así quiere la NASA que tu nombre forme parte del próximo viaje a la Luna
La agencia espacial estadounidense ha abierto una nueva convocatoria para que cualquier persona del mundo inscriba su nombre y lo envíe a bordo de Artemis II,
Participar es completamente gratuito: basta con rellenar un formulario oficial en la web de la NASA, donde el sistema genera un “boarding pass” digital personalizado con el nombre del participante y el logotipo de la misión. Ese pase -que muchos ya están compartiendo en redes sociales- representa la presencia simbólica de miles de personas en un proyecto que busca marcar una nueva era dela exploración lunar.
"Queremos que la gente de todo el mundo forme parte del viaje de regreso a la Luna", explican desde la agencia. Esta invitación no es nueva: es una forma de mantener la conexión emocional entre el público y los programas espaciales, un aspecto crucial para sostener el apoyo a largo plazo de las misiones que, como Artemis, pueden extenderse durante décadas.
Una tradición que comenzó con las Voyager
Desde los años 70, la NASA ha incluido elementos humanos en sus misiones más ambiciosas. En 1977, las sondas Voyager 1 y 2 llevaron consigo los famosos Golden Records, discos recubiertos en oro que contenían sonidos, saludos e imágenes de la Tierra seleccionados por un equipo liderado por Carl Sagan.
Décadas después, proyectos como Cassini, Stardust u OSIRIS-REx repitieron la fórmula incorporando CDs o microchips con los nombres de millones de personas de todo el mundo. Artemis II actualiza esa tradición con tecnología actual: una memoria digital que viajará más lejos que cualquiera de sus predecesoras.
"Estas iniciativas son una manera de recordar que la exploración espacial pertenece a todos", señalan desde la NASA. Y aunque el gesto no tiene valor científico directo, sí cumple una función cultural y educativa: mantener viva la curiosidad por el espacio y reforzar el sentido colectivo de la exploración.
Artemis II: el siguiente paso hacia el regreso humano a la Luna
Artemis II será la primera misión tripulada del programa que llevará nuevamente astronautas a la órbita lunar, antes del alunizaje previsto para Artemis III. La tripulación, compuesta por cuatro astronautas -entre ellos la primera mujer y la primera persona no estadounidense en viajar tan lejos-, realizará un vuelo de prueba que permitirá validar los sistemas de soporte vital y navegación de Orion.
El contexto, sin embargo, es distinto al de la era Apollo. Hoy, el regreso a la Luna se enmarca en una nueva competencia internacional, con China avanzando en su propio programa tripulado y una carrera tecnológica en marcha por establecer presencia estable en el espacio lunar.
Para la NASA, involucrar al público no es solo un gesto de comunicación, sino una herramienta para reforzar el apoyo político, financiero y cultural de un programa que pretende abrir el camino hacia una presencia humana sostenible en la Luna y, a largo plazo, en Marte.