Trabajan en un test para detectar el Covid en Atención Primaria

Consiste en un aparato sencillo que permite hacer un test rápido a personal no especializado

La empresa ilicitana Genetic Analysis Strategies, pionera en la creación de test PCR para el diagnóstico de la COVID-19, trabaja en un nuevo proyecto: “domesticar el análisis genético” con un prototipo portable que pueda “salir” del laboratorio y permita a la Atención Primaria llevar a cabo esa prueba.

“Quiero procurar que cualquier centro de salud tenga la posibilidad de testar genéticamente a las personas con síntomas, o con sospechas de estar infectadas, o las de alto riesgo”, asegura en una entrevista el director de la empresa, el doctor Antonio Martínez-Murcia, quien asegura que pretenden “hacer posible el análisis genético a mucha gente y centralizar la información”.

En este momento el análisis genético debe hacerse en laboratorios especializados y con infraestructuras muy complejas, pero con esta nueva estrategia distinta de la PCR, que podría estar lista antes de acabar el año, se pretende "domesticar el método de diagnóstico".

El nuevo método, señala Martínez-Murcia, consiste en un aparato sencillo (un incubador de tubos) que permite hacer un test rápido a personal no especializado únicamente añadiendo la muestra.

Para la centralización de los datos, la empresa trabaja en un software que recoja la información de manera inmediata y, junto a la Universidad de Edimburgo, en una aplicación que permita gestionar la información de los test para poder tener "cifras objetivas y a tiempo real".

"Para lo que nos viene, desde ya hace falta estar preparado. Estas pruebas, como las mascarillas, se tenían que haber implementado desde el principio con más intensidad, pero serán fundamentales en el control de brotes", destaca el experto.

Genetic Analysis Strategies, creada en 2012 y con sede en Elche (Alicante), lanzó de forma pionera el pasado mes de enero un kit genético para la detección rápida del coronavirus, y lo hizo cuando el virus SARS-CoV-2 era solo un brote en Wuhan (China) y aún no se había convertido en una pandemia.

El kit fue validado por el Instituto de Salud Carlos III con un 100 % de fiabilidad y especificidad, también por el Public Health England (PHE, en Londres) con un 100 por ciento de correlación con los métodos de referencia, y ha sido etiquetado con la marca CE-IVD.

La empresa fue intervenida por el Gobierno español el 16 de marzo y, desde ese momento, suspendió las exportaciones y puso su producción a disposición del Ministerio de Sanidad.

Al Ministerio le ofreció las existencias que tenía en ese momento, algo más de 2.000 kits (cada uno de ellos con 100 determinaciones, es decir, pruebas de la COVID-19), aunque de momento no han servido ni la mitad, y además la Fundación Telefónica adquirió otros 3.000 kits para una donación al Ministerio de Sanidad.

"En su momento, lo que hubo no nos pareció una deficiencia de reactivos para hacer PCR sino, más bien, nos dio la sensación de una insuficiencia estructural porque no había suficientes laboratorios especializado en PCR y autorizados para hacer ese diagnóstico", afirma.

Según Martínez-Murcia, la producción semanal de kits para hacer PCR estimada por las empresas que los fabrican en España podría alcanzar los 750.000, y si es necesario se podría llegar a duplicar hasta 1,5 millones de PCR a la semana.

"Pero esta situación no se ha dado", matiza, y considera que hay multinacionales implantadas en los hospitales que si bien al principio de la pandemia podrían haber tenido una escasez de materia prima para fabricar los test, ahora se han estabilizado y ya pueden hacerlo. "No todo el consumo de producción es nacional, parece que predomina el de multinacionales", señala.

Genetic Analysis Strategies trabaja desde hace dos meses en un nuevo método de diagnóstico con el que tratan de desarrollar "una estratega distinta a la PCR para que el análisis de la información genética sea muy fácil y rápido y seamos capaces de llevarlo fuera del laboratorio", explica.

Según Martínez-Murcia, "en este momento, lo más interesante es buscar métodos genéticos fiables pero también fáciles, que permitan el uso extrahospitalario y fuera del laboratorio", e indica que aunque el prototipo aún no está concluido, su empresa tiene ya "resultados muy optimistas".

"Hemos tenido de momento resultados positivos, que apuntan a que seremos capaces de poder obtener un prototipo de análisis genético 'domesticado' en el plazo de un par de meses", afirma el director de la firma, que señala que cuando esté terminado debe ser validado con muestras reales y, para eso, precisarán de un socio clínico de referencia.

“Los pasos son los siguientes: conseguir un prototipo demostrable, validarlo con muestras clínicas y, si después es de interés, tenemos un plan para fabricarlo a gran escala”, concluye.