Dolor articular, cefálea y náuseas, algunos síntomas de la covid persistente

A pesar de que se sabe muy poco de esta nueva enfermedad, la buena noticia es que los síntomas pueden tratarse

El doctor Antonio Bermejo, en su clínica Riber Center, durante uno de sus tratamientos
El doctor Antonio Bermejo, en su clínica Riber Center, durante uno de sus tratamientosLa RazónLa Razón

Casi un año después del inicio de la pandemia del coronavirus, esta enfermedad sigue siendo una gran desconocida. Pasa el tiempo y el virus no deja de sorprender con nuevas reacciones, síntomas o secuelas. Lo que sí se sabe ya a estas alturas de la pandemia, es que un porcentaje de los pacientes covid sigue presentando sintomatología o secuelas -parece que la comunidad médica aún no se ha puesto de acuerdo en esto- meses después de haberse contagiado y presentando ya una PCR negativa.

Dolor de brazos y piernas, cefaleas, nauseas, alteraciones de la memoria y del sueño, o síndrome de sensibilización central (que afecta al sistema nervioso), son solo algunos de los síntomas que pueden presentar estos pacientes, aunque, según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) se han registrado hasta 200 diferentes.

El hecho de que estos síntomas estén presentes meses después del contagio, ha dado lugar al término «covid persistente», que se está tratando ya como una enfermedad en sí.

La buena noticia es que, a pesar de que en muchos casos a estos pacientes no se les dé ninguna esperanza de recuperación, sí existen tratamientos que están dando buenos resultados. En Valencia, el doctor en Fisioterapia Antonio Bermejo, cuenta que desde el pasado mes de octubre el goteo de pacientes con covid persistente es incesante.

La primera paciente fue una chica de 30 años que presentaba dolor de piernas, de brazos, de cabeza, náuseas y debilidad muscular. Aunque los médicos no le habían dado más soluciones que la toma de analgésicos, ella decidió buscarlas por su cuenta y encontró Riber Center, la clínica de Antonio.

«No había atendido a ninguna persona con covid persistente y, aunque tuve en cuenta que se trataba de una paciente que había padecido coronavirus, lo que hice fue aplicar mis conocimientos sobre la sintomatología de tipo neuropático que presentaba».

El tratamiento pasa por una combinación de terapia manual -ejercida por el fisioterapéuta- y terapia activa es decir, ejercicios que debe realizar el propio paciente.

«Es muy importante que la persona entienda qué está pasando en su cuerpo, y comprenda qué se le va a hacer, cómo y para qué. Ese punto de alianza terapéutica es el primer paso, y es imprescindible».

Con dos sesiones a la semana durante dos meses, aquella chica que llegó a la consulta con dificultad para caminar, ha vuelto a su lugar de trabajo, en el que debe cargar y descargar palets. «Esto no es la panacea, de momento está funcionando, hay esperanza», explica el doctor Bermejo, quien trabaja junto a una fisioterapeuta neurológica que se encarga de los aspectos referente a la pérdida de memoria y otro tipo de alteraciones nerviosas.

Tras aquella primera experiencia, la paciente se encargó de difundir el buen resultado del tratamiento en la página de Facebook de afectados por la covid persistente en la Comunitat Valenciana, y desde entonces son ya más de una decena las personas con estos síntomas que han pasado por la camilla de Antonio.

Cada uno es un mundo, cada caso es distinto. Otra chica, de Alicante, que se contagió en marzo, es decir, al inicio de la pandemia, acudió a la clínica de Antonio hace solo un par de meses. En una única sesión, el nivel del dolor se redujo mucho, y en este momento es muy bajo, y no está presente todo el tiempo.

Lo importante, dice el doctor, es que los pacientes sepan que hay tratamiento, y que exista una comunicación interdisciplinar con los médicos que diagnostican a estos enfermos.

«Se está hablando mucho de la fisioterapia respiratoria, que está realizando un trabajo clave en todos aquellos pacientes que padecen secuelas en el sistema respiratorio -que son muchos- pero se habla poco de las secuelas de otro tipo, como las que afectan al sistema muscular y nervioso», explica el doctor Bermejo.

Antonio cuenta que, en este momento tiene más pacientes que nunca, y no solo por la covid, sino por las propias secuelas de la pandemia en nuestra vida. Está atendiendo muchos casos de bruxismo (enfermedad causada por ejercer una fuerte presión en la mandíbula, tanto durante el día como la noche), causados por el elevado nivel de estrés sostenido en el tiempo.

Bermejo recuerda además la importancia de mantener una vida activa dentro de los posible, puesto que la pandemia y el teletrabajo han provocado que se incremente el nivel de sedentarismo entre la población.

¿Cuál es la razón?

¿Qué hace el coronavirus en el cuerpo para provocar todos estos síntomas? No se sabe. Aunque son numerosos los estudios que se están llevando a cabo, este virus sigue siendo un misterio en muchos aspectos, y no es de extrañar si se tiene en cuenta que hace solo un año que irrumpió en el planeta para cambiarlo todo.