María Muñoz: “Ciudadanos creció demasiado rápido y cuando los resultados no son buenos se desintegra”

La coordinadora de la formación naranja en la Comunitat Valenciana admite que no vio venir la traición de Toni Cantó y asegura que Albert Rivera no seguirá su camino

La coordinadora de Ciudadanos en la Comunitat Valenciana, la diputada nacional María Muñoz
La coordinadora de Ciudadanos en la Comunitat Valenciana, la diputada nacional María Muñoz FOTO: Pablo Gobernado Pablo Gobernado

-Ciudadanos fue el tercer partido más votado en las últimas elecciones autonómicas. Superó por un diputado a Compromís. Sin embargo, dos años más tarde, destaca por ser el partido más deserciones. ¿Qué ha ocurrido?

-En la primera convocatoria electoral, cuando las autonómicas se celebraron a la vez que las generales, Ciudadanos sacó el mejor resultado de su historia. Lo que pasó después es que no hubo acuerdo de investidura y Albert Rivera quería destapar lo que Sánchez (presidente del Gobierno) quería, que era elecciones. Ofrecimos un pacto “in extremis”, pero Sánchez no aceptó y volvimos a elecciones con el peor resultado de la historia. A partir de ahí, entramos en una regeneración de la cúpula, nueva presidenta, nueva Ejecutiva nacional... y todo durante una pandemia. El principal detonante es una campaña del PP para lograr el centroderecha. A partir de ese momento se empiezan a producir bajas, compra de voluntades, corrupción o mala praxis política para destrozar al centro político y ocupar ese espacio. Después nos encontramos con la fallida moción de censura en Murcia, provocada por la corrupción estructural de los 20 años de Gobierno del PP en la Región. La mano negra de Fran Hervías está detrás. Es el ejecutor en el que el PP pone un despacho en Génova para acabar con Ciudadanos. Compras de voluntades, promesas en sillones en la organización... Asistimos a una OPA hostil, anunciada con luz y taquígrafos por el propio Teodoro García Egea (secretario general del PP).

-No solo ha abandonado Fran Hervías, hay un goteo de bajas...

-Asistimos a una desintegración de personas que vinieron llamadas por Fran Hervías y sus satélites. Posiblemente Ciudadanos creció demasiado rápido con un objetivo que era llegar a Moncloa y cuando los resultados no son buenos se desintegra.

-¿Cómo le explica esto a sus votantes?

-Seguimos defendiendo lo mismo desde 2019, yo llevo en política desde ese año y defiendo el mismo programa. El único partido liberal de España, defendemos la libertad en todos sus ámbitos, la económica, la libertad individual (eutanasia, aborto, matrimonio homosexual). En 2009 había encuestas en las que nos daban el sorpasso al PP. Tuvimos el voto útil y también de moda: mola estar en Ciudadanos y quien se presente va a salir elegido porque se vota a una marca que atrae al votante.

-Usted dice que es un partido liberal, pero ¿no cree que debía definirse mejor para saber si son más próximos al PP de Pablo Casado o al PSOE de Pedro Sánchez?

-Ciudadanos no tiene que definirse por quién pacta o por quién es su socio preferente. Tenemos un partido y sus socios serán los que acepten este programa, que tiene cosas que pueden compartir PP y PSOE. Nuestras líneas rojas son la corrupción, no respetar la separación de poderes, los pactos con nacionalistas... Nos diferencia que tendemos puentes, negociamos con el PSOE para intentar a atraerlo al centro. Si no existe Ciudadanos, el PP tendrá que competir con Vox y el PSOE con Podemos. Se radicalizarán. Ciudadanos va a estar siempre en el centro, moderado, reformista, útil y liberal.

-Usted comenzó en política de la mano de Albert Rivera y Toni Cantó ¿Nunca vio venir que este último acabaría en el PP?

-Nunca lo vi venir. Siempre fue una persona en la que confié. Trabajábamos muy bien juntos. Hable el mismo día que dejó la Ejecutiva y varios días antes y nunca me lo dijo.

-¿Seguirá Albert Rivera el mismo camino?

-Dejó muy claro que dejaba la política para siempre. Creo que dijo que no quería ser un político florero... de estar molestando. Confío en su palabra.

-¿No se siente traicionada?

-Particularmente me siento preocupada y perpleja por lo que sucede en política. Sigo hablando como si fuera una ciudadana de a pie. No me he embebido del poder de la política, sí que he de reconocer que es un modelo de trabajo que no me gusta cómo funciona. No hablaría de traición de nombres concretos porque he aprendido que esto no es nada personal, como dice Ignatieff es todo negocio. Las deslealtades y corruptelas sabes que existen, pero cuando las viven en carne propia te duelen. Esto que Maquiavelo describió en “El Príncipe” ocurre en la vida real.

-¿Considera que Inés Arrimadas es la mejor líder?

-Inés era la heredera natural de Rivera, además ganó unas primarias y fue ratificada en una asamblea y todos los que trabajamos con ella sabemos que es la persona que puede sacar adelante al partido porque representa la esencia de Ciudadanos. Sociedad civil que entra en política para trabajar. Lucha incansable contra del separatismo, constitucionalista, reformista y una persona generosa en el trato, siempre quiere llegar al consenso.

-Después de acusar al PP de haber preparado una OPA hostil, ¿entiende que pueda sorprender que mantenga el pacto con Ciudadanos en la Diputación de Alicante?

-Como decía antes, esto no es nada personal, son negocios y si un Gobierno funciona y beneficia a los ciudadanos, no hay que romperlo. Tenemos el ejemplo del Ayuntamiento de Madrid, en la Junta de Andalucía, en Castilla- León, lo teníamos en Granada y solo por rencillas personales y problemas de niños se ha llegado a este punto.

-¿Entonces el cumplimiento de los pactos depende de las personas que estén en cada institución?

-Sí. La relación de Inés Arrimadas con Pablo Casado es buena, de personas que trabajan en el bien común. La mía con Carlos Mazón también. Los pactos de Gobierno se van a cumplir porque somos responsables y porque si se está haciendo bien no hay por qué cambiarlos.

-Vive caballo entre Valencia y Madrid. ¿Quién ha gestionado mejor la pandemia?

-Este es el problema de siempre qué prima más la salud o la economía. Tenemos los dos modelos. El caso es que no se ha hecho bien a nivel nacional. Ha habido una descoordinación total, engaños, mentiras, compras fallidas... Sánchez ha dejado la responsabilidad en el tejado de las autonomías y cada una ha tenido su experto. No hay ninguno mejor que otro. Madrid consiguió mantener la economía a cambio de una incidencia muy elevada durante meses que mantenía a raya y Valencia se disparó en la tercera ola, las restricciones fueron atroces, la que ha tomado medidas más duras y durante más tiempo. Conseguimos ser la autonomía con menor incidencia a costa de la economía. Hay que buscar el término medio entre una y otra, primar la salud respetando la economía abierta, no matar a la gente de hambre, no cerrar a cal y a canto, no arruinar negocios... Previsión, vacunación, empatía y hablar con todos los sectores perjudicados. Además, hay que dar ayudas directas. Esto no se ha hecho aquí y hemos salido peor parados que Madrid en cuestión de cierres, concursos de acreedores, desempleo... Como liberal, me decanto por una situación de apertura y de responsabilidad individual.

-¿Está Ciudadanos está de acuerdo con un cambio de modelo de financiación que defina como criterio de reparto la población objetiva?

-Queremos una reforma del sistema, es urgentísimo. Formamos parte de la reforma del Finançament Just. No queremos la propuesta que pide el PP, que es volver a 2002, tampoco el modelo de Zapatero, queremos un sistema de financiación consensuado. Tenemos los informes de los expertos, así que es muy fácil. Hay que crear un modelo eficiente que no se cierre en una cumbre bilateral. Todas las autonomías deben basarse en los mismos criterios para que no haya desigualdades entre los españoles como ocurre ahora.

-El problema es que cada comunidad autónoma defiende un criterio diferente. ¿Cómo se logra un acuerdo?

-Yo no lo sé porque no soy ni el presidente del Gobierno ni la ministra de Hacienda. Se trata de poner a los 17 territorios a pactar y llegar a acuerdos. Todos los españoles somos iguales y debemos trabajar para que se materialice y dejarnos de prebendas a los independentistas porque nos apoyan en este gobierno, a los del PNV, a los regionalistas... Estamos utilizando todo, la lengua, las infraestructuras... todo como cromos de intercambio para que un gobernante se mantenga o perpetúe en la silla.

-El líder del PPCV, Carlos Mazón, eligió a la Real Academia de la Cultura Valenciana (RACV) y Lo Rat Penat para su primer encuentro tras ser elegido presidente popular. ¿Este valencianismo representa a Ciudadanos?

-Nosotros respetamos todas las instituciones. La AVL es la que está en el Estatuto de Autonomía. Yo me identifico con lo que hable la gente, que es el valenciano, en las zonas en las que son castellanoparlantes, con el castellano. Las dos lenguas están reconocidas en el Estatuto. Libertad absoluta con el idioma elegido.