La “muerte dulce” rompe otra familia en Lucena del Cid (Castellón)

Un matrimonio, el segundo en menos de cinco días en la Comunidad Valenciana, fallece por la mala combustión de una estufa

La mala combustión de las estufas puede llegar a ser muy peligrosa. (Imagen de archivo)
La mala combustión de las estufas puede llegar a ser muy peligrosa. (Imagen de archivo) FOTO: Servicio Ilustrado (Automático) FUNDACIÓN MADRINA

Un matrimonio de mediana edad ha sido encontrado sin vida en su domicilio en el municipio castellonense de Lucena del Cid sin signos de violencia y se baraja la inhalación de monóxido de carbono por mala combustión de alguna estufa como posible causa de la muerte.

Los cuerpos de este vecino de Lucena de 52 años de edad y su mujer, de edad similar, fueron encontrados anoche sobre las 22.30 horas por unos familiares que accedieron al domicilio con la llave que poseían del inmueble, alertados por no saber nada de la pareja, según ha explicado hoy a EFE el alcalde de la localidad, David Monferrer.

Al encontrar los cuerpos sin vida alertaron a los servicios de emergencias, y acudieron al domicilio los servicios sanitarios que constataron el fallecimiento de ambos.

Se bajara como probable causa de la muerte la inhalación de monóxido de carbono por la mala combustión de una estufa en el domicilio, ya que no había signos de violencia en los cuerpos, aunque será la autopsia la que revele las causas precisas de las muertes.

Se trata de la segunda tragedia que se produce en los últimos días en la Comunitat Valenciana por el mismo asunto. Tres personas de una misma familia han fallecido la madrugada de este sábado en una vivienda de Catarroja (Valencia) por una posible intoxicación por monóxido de carbono debido, al parecer, a la mala combustión en los elementos de calefacción.

Fue la hija del matrimonio ha regresado a la vivienda y ha hallado los cuerpos sin vida de sus padres y su hermano, así como también de las dos mascotas de la familia, un perro y un gato.

Los vecinos explicaron a EFE que el padre era mecánico y la madre trabajaba como limpiadora. Juan José Moreno, vecino y amigo de los fallecidos desde hace muchos años, ha explicado que el padre, Vasilio, era mecánico, albañil y muy manitas y hace tiempo montó él mismo una caldera y la instalación en la vivienda.

La muerte dulce

Se denomina muerte dulce al fallecimiento tras la inhalación de monóxido de carbono (CO) en la que la víctima no sufre y siente una sensación de adormecimiento. Esto ocurre porque, al inhalar el gas, no llega el suficiente oxígeno al cerebro, al mismo tiempo que el ritmo cardiaco disminuye y se para el corazón.

Este tipo de fallecimientos ocurre habitualmente por la mala combustión de una chimenea, un brasero o una estufa, que generan este gas y paralizan a la víctima, que en muchos casos no se percata de lo que está ocurriendo.