Infraestructuras

Los empresarios valencianos lanzan un mensaje al Gobierno: el ritmo de las obras del Corredor Mediterráneo no es el prometido

Los técnicos confirman retrasos en puntos claves de la infraestructura

López Miras, durante la acción de reivindicación del Corredor Mediterráneo impulsada hoy en Murcia por la Plataforma #QuieroCorredor
López Miras, durante la acción de reivindicación del Corredor Mediterráneo impulsada hoy en Murcia por la Plataforma #QuieroCorredorCARMLa Razón

Retrasos no justificados y nuevos incumplimientos en los plazos. El chequeo sobre el estado del Corredor Mediterráneo que hoy ha hecho público el movimiento #QuieroCorredor, que impulsa la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), no es satisfactorio. “El ritmo al que avanzan las obras no es el anunciado ni el prometido por el Gobierno”.

El diagnóstico se realiza a partir de los anuncios realizados por la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, durante el V Acto Empresarial por el Corredor Mediterráneo que se celebró en noviembre. Los técnicos de la asociación analizan el estado de cada tramo y comprueban si la fecha de finalización prevista se podrá cumplir. El resultado del análisis no deja en buen lugar al Gobierno.

El Ejecutivo dijo que en 2023 estarían finalizadas la conexión del puerto de Tarragona y el Camp de Tarragona con el resto de Europa, y la conexión de las tres capitales de la Comunitat Valenciana en ancho internacional.

También llegarían el año que viene la puesta en servicio de los tramos entre Almussafes y Fuente de San Luis y Moixent y L’Alcúdia, y la entrada a Murcia, así como la conexión directa y de alta velocidad entre Granada y Málaga con Antequera.

Los técnicos ferroviarios, Francisco García Calvo y Xavier Lluch, aseguran que al ritmo al que van las obras, dichos plazos no se van a cumplir. Para que pudieran hacerlo, deberían estar en marcha los tramos Totana-Totana y Lorca-Pulpí, la conexión Murcia-Cartagena y la línea Bobadilla-Algeciras.

Además, añaden que el tramo Almería-Granada no tiene todavía proyecto, y que el túnel pasante de València “amenaza con ser el semáforo de Europa si las obras no se aceleran”. Es decir, la red actual no podría absorber el número de trenes que circularán por el Corredor, de tal manera, que será inviable explotar la capacidad total de la línea.

De cara a lo que queda del 2022, está pendiente la finalización de las obras del túnel de Castellbisbal, la adjudicación del cambio de ancho entre Tarragona y Vandellós, el proyecto definitivo del tramo Murcia-Cartagena y el proyecto del tramo Almería-Granada.

En cuanto a los hitos sí cumplidos, destacan que se ha adjudicado el cambio de ancho de vía entre Castelló y Vandellós, se ha finalizado el baipás del Reguerón, se han licitado las obras en el tramo Totana-Totana y se han adjudicado las obras en el tramo Lorca-Pulpí.

El presidente de AVE, Vicente Boluda, ha señalado que “aunque las obras van, no van al ritmo” que quisieran o que esperan, y ha asegurado que el túnel pasante de València, “que no está siquiera diseñado”, es una de sus “mayores preocupaciones”, ya que “mientras no esté, será el semáforo del Corredor”.

El segundo chequeo semestral de 2022 tendrá lugar el 17 de noviembre en Barcelona. Coincidirá con un acto empresarial, similar a los celebrados en años anteriores en otras localidades, en el que se espera congregar a empresarios y representantes de la sociedad civil española que exijan el Corredor Mediterráneo para que la España radial y la circular estén unidas.