Política

Rita Barberá, sin reconocimiento en Valencia seis años después de su muerte

La exprimera edil falleció sola en un hotel de Madrid tras haber sido suspendida de militancia

Rita Barberá, muestra el bastón de mando durante la sesión constitutiva del Ayuntamiento en 2007
Rita Barberá, muestra el bastón de mando durante la sesión constitutiva del Ayuntamiento en 2007larazon

Rita Barberá (1948-2016) murió, tal día como hoy (23 de noviembre) de hace seis años. Sus 24 años como alcaldesa de Valencia, y sus reiteradas mayorías absolutas la llevaron a lograr el reconocimiento como “alcaldesa de España”. Durante sus cinco legislaturas se produjo la mayor transformación de la ciudad y se consolidó como un destino turístico donde los grandes eventos encontraron una sede acogedora y dinámica.

Sin embargo, Barberá murió sola en un hotel de Madrid. Su implicación judicial en el caso Taula, en un momento en el que el PP estaba acosado por la corrupción, le supuso la suspensión de militancia del partido, aunque ella mantuvo su escaño en el Senado hasta el día de su fallecimiento.

Su despedida fue multitudinaria, el PP la reivindica (ahora) en cada acto que se realiza en la ciudad. No hay líder nacional que no reconozca ahora su valía, pero la soledad en la que se vio sometida en los últimos momentos de su vida, todavía no se ha visto recompensada con un reconocimiento público.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia, María José Catalá, lo ha intentado en diferentes ocasiones. Sin embargo, el equipo de Ribó rechazó darle una calle a la ex alcaldesa. En cambio, aprobaron una calle a Largo Caballero que es conocido como el Lenin español, y que el PP ha rechazado por ser una persona poco demócrata no merece tener una calle en Valencia. Pero “Ribó y PSOE prefieren ponerle una calle a esta persona antidemocrática que a quien fue alcaldesa de Valencia más de 20 años, Rita Barberá “, explicó Catalá.

El Partido Popular de Valencia propondrá que al puente de las Flores se le añada la denominación Rita Barberá por ser “un sitio simbólico para València y al que la exalcaldesa tenía un cariño especial”. Esta propuesta se llevará junto a la del nombramiento de Rita Barberá como alcaldesa honoraria de València a título póstumo, y se integrará en el programa electoral del PP de València.