Comunicación

El reto del periodismo ante el suicidio, ayudar a prevenirlo

La Unió de Periodistes Valencians edita un libro para ayudar a los periodistas a informar bien sobre este problema social

Las autoras Cristina Martínez y Marina Gordillo, junto al presidente de la Unió de Periodistes Vicent Marco
Las autoras Cristina Martínez y Marina Gordillo, junto al presidente de la Unió de Periodistes Vicent MarcoLa Razón

El suicidio existe y no hablar de él no ha hecho que disminuya el número de personas fallecidas por esta causa. Sin embargo, informar sin determinadas precauciones sí puede provocar el temido «efecto llamada», el que ha hecho que durante décadas en las facultades de Periodismo se ha dicho que no se debía informar sobre él.

No obstante, en el año 2000 la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una guía explicando los motivos por los que había que cambiar esta práctica. Ahora se habla del suicidio, pero no siempre de la manera adecuada para lograr su prevención.

Para ayudar a los periodistas a saber cómo deben abordarlo, la Unió de Periodistes Valencians ha publicado un estudio sobre el tratamiento que han dado los medios de comunicación a este problema social entre 2018 y 2021 y que además, aporta las claves para que el periodismo se convierta en un agente de prevención contra el suicidio.

Las autoras de este estudio, financiado a través de la Beca Emili Gisbert 2022, son las periodistas Cristina Martínez Vallier y Marina Gordillo.

El proceso que está atravesando esta cuestión en los medios de comunicación podría ser comparable al que se vivió con la violencia de género.

Dejó de ser una cuestión familiar para convertirse en social y en la que los medios incorporaron los teléfonos de ayuda a las mujeres maltratadas en sus informaciones. Esta es una sencilla práctica que recomienda el estudio. Hay que incluir el 024, la línea gratuita que el Ministerio de Sanidad puso en marcha hace ahora poco más de un año, en todas las informaciones, o el teléfono de la Esperanza 717 003 717.

Gordillo explica que los datos obtenidos tras el análisis de los medios de comunicación valencianos se constata que cada vez se habla más sobre el suicidio y que, en general, se hace bien, pero «hay que dar un paso más».

En «El tratamiento del suicidio en los medios de comunicación de la Comunitat Valenciana (2018-2012). Claves para un periodismo activo en la prevención de la muerte por suicidio», una de las primeras necesidades detectadas es la necesidad de unificar criterios e involucrar a las instituciones para que todos los actores asuman su papel en su prevención.

Mientras que en 2020, el año de la pandemia, se detecta una disminución destacada de las informaciones sobre suicidio, en 2021 se produjo un incremento. Además, lo hicieron aquellas noticias dirigidas a abordar esta cuestión desde diferentes perspectivas, con entrevistas y reportajes «reposados» y no como un suceso.

En la guía queda muy claro que no se debe informar sobre los intentos de suicidio,reproducir las cartas de despedida, notas de suicidio ni simplificar sus causas.

En este punto es fundamental la introducción del concepto del proceso de «desambiguación». Esta teoría comunicativa propone un proceso mediante el que se consigue que un problema social transite de la marginalidad a la rutina informativa.

Cristina Martínez asegura que estamos en un momento de cambio, donde el suicidio ha dejado de ser una cosa íntima para convertirse en un problema social que pide que se hable del tema para saber cómo enfrentarse a él.

No obstante, no hay que abordarlo como si fuese cualquier otro asunto, motivo por el que la regla periodística de las «6W» (responder al qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué) no es válida. Se aconseja omitir el lugar, el método empleado y el por qué, por lo que el estudio ha transformado esta norma en las «6W» de la prevención para indicar al periodista que se debe de hablar de él para prevenirlo, con formación para hacerlo de manera adecuada, desde los medios de comunicación, en cualquier momento, sin esperar a las efemérides y pensando que su información puede ser leída por una persona vulnerable.