Ken Follett: “Hay una batalla para salvar la Justicia”

El novelista presenta “Las tinieblas y el alba” (Plaza & Janés) y advierte: “Perder el Estado de Derecho es perder la libertad”

A sus espaldas quedan títulos como «El ojo de la aguja» o «Los pilares de la tierra». Pero ni el éxito ni los miles de lectores tranquilizan a Ken Follett. El novelista, que acaba de publicar «Las tinieblas y el alba» (Plaza & Janés), reconoce que «es muy difícil escribir una novela dirigida a millones de personas, y no facilita la labor vender libros». Y trata de aportar una especie de recetario en modo de claves: «Requiere determinación, que la historia sea emocionante, que no aburra, que los lectores quieran continuar leyéndola, que jamás haya vacíos donde no sucede nada, que tenga interés. Siempre es un reto enorme, pero todos los libros que abordo lo son».

No satisfecho, apostilla: «Todos los días pienso por qué vendo tanto. Creo que lo que hace una novela popular es que el lector tenga reacciones emocionales, que cuando describo una escena triste, le broten lágrimas; cuando alguien hostiga a uno de los personajes, él se irrite, y cuando suceda algo terrorífico, tenga miedo. Esto es lo que hace que una obra tenga éxito, las novelas que implican al lector . Yo no me quedo tranquilo hasta que ellos me escriben y me cuentan sus experiencias».

—¿«Las tinieblas y el alba» puede verse como una metáfora de hoy en día?

—No lo hice con esa intención, pero hay paralelismos. Hoy existe la esclavitud, por ejemplo, aunque siga siendo ilegal, y en la edad media, también. La justicia era importante y a día de hoy también es pertinente. El imperio de la ley está por encima de presidentes y reyes. Todos deben obedecer la ley, pero recientemente algunos dirigentes han puesto esta idea en tela de juicio recientemente. Trump quiere dictar todos los nombrar a todos los jueces y en Polonia ocurre lo mismo. La Justicia está siendo atacada. Los países debemos estar en guardia sobre esta amenaza.

—¿Le preocupa?

—La Justicia fue una demanda de las personas corrientes y se tardó mucho antes de que un sistema de justicia real se estableciera en Inglaterra. En muchos lugares se está vulnerando este derecho porque existen personas que no lo quieren entender. El Estado de Derecho es fundamental. Si lo perdemos, perdemos la libertad. Estamos inmersos en una batalla para salvar nuestro sistema de Justicia de depredadores como Trump, que utilizan el sistema para su conveniencia.

—Estos políticos también manipulan la historia.

—Se abusa de ella para transmitir ideas concretas. Un ejemplo. Durante el Brexit, muchos británicos estaban a favor de él. Consideraban que íbamos a estar mejor solos porque ganamos la Segunda Guerra Mundial. Pero casi todo el mundo sabe que durante el conflicto, el noventa por ciento de las victimas alemanas fueron provocadas por el Ejército Rojo. Decir que Gran Bretaña ganó la guerra es engañar, porque la guerra la ganó una alianza de países. La distorsión de la historia no para. Yo solo puedo escribir libros de historia.

—En su obra hay un mundo de desigualdades. Hoy, también.

—Si estás pensando en Occidente, es cierto. Aquí la desigualdad ha crecido. Los pobres son pobres y los multimillonarios, más ricos. Esto genera tensiones y está desestabilizando la sociedade, que durante mucho tiempo ha sido próspera.

—¿Qué le preocupa del Covid?

—Que se comportara como la peste negra, que sea recurrente, que venga cada diez o doce años. La peste en la Edad Media iba y venía. Eso no puede pasar. Tenemos que derrotar a este virus para siempre.