Crítica de “La maldición de Lake Manor”: El horror está dentro ★★✰✰✰

Un fotograma de "La maldición de Lake Manor"
Un fotograma de "La maldición de Lake Manor"ImdbImdb

Director: Roberto de Feo. Guión: Lucio Besana, Margherita Ferri. Intérpretes: Maurizio Lombardi, Justin Korovkin, Francesca Cavallin, Gabriele Falsetta. Italia, 2019. Duración: 107 minutos. Terror.

El título en castellano puede llamar a engaño, porque esto es terror italiano pasado por el filtro gótico de Instagram. Podría evocar a Lucio Fulci o Lamberto Bava si su estética no fuera tan pulcra y estándar, pero Roberto de Feo, en su debut en el largo, prefiere maquillar su material de derribo -madres terribles, niños paralíticos, comunidades secretas, sacrificios humanos- con los polvos compactos de la película exportable. Huelga decir que cuesta comprarle la moto, porque la propuesta es más derivativa que bizarra. Piensen en el universo familiar replegado sobre sí mismo, condenado al anacronismo, de “El bosque” o “Canino”, aunque lo que más sorprende aquí es que los elementos externos que rompen este círculo victoriano, en el que un niño paralítico tiene que aprender “el programa” impartido por su madre para ser digno heredero de la hacienda de la saga, nunca aluden al desfase temporal que les separa de los habitantes de esta siniestra casa.

Por ello, la historia de amor entre el niño y la chica de servicio, adolescente que fuma y escucha a los Pixies, nunca resulta creíble; problema grave cuando se supone que es el motor del interés del frágil Samuel por el mundo exterior, y el catalizador del desmoronamiento de un universo para el que se ha parado el tiempo. Solo una imagen final, algo lovecraftiana, nos hace intuir que “La maldición de Lake Manor” podría haber sido algo más que un ‘europudding’ de terror psicológico de ‘qualité’.

Lo mejor

La lovecraftiana pesadilla que se intuye detrás de sus imágenes

Lo peor

Es aburrida, pedante y pretenciosa, traidora a la tradición del horror italiano