Se vende el Coliseo romano... en formato NFT

Artistas, políticos, comisarios y otros expertos han propuesto vender una copia digital del anfiteatro, con el fin de comenzar “una nueva historia económica y cultural”,

El Coliseo se erige en el centro de Roma, esbelto entre foros imperiales, con su hormigón, ladrillo, piedra, mármol, ventanales y pasadizos impecables. La conservación de este anfiteatro, ideado por Vespasiano e inaugurado por Tito, es una de las joyas arquitectónicas de la historia pues, aunque parte de su estructura esté dañada, es uno de las piezas más cuidadas de los restos romanos. Dado su magnitud y fama alrededor del mundo, su valor es incalculable. ¿Cuánto podría costar el Coliseo? ¿Se puede vender o comprar? Para algunos, sí se puede. Pero, eso sí, y faltaría más, no el Coliseo físico y tal y como lo conocemos, sino una copia suya digital.

Hace cinco años, el periodista y autor italiano Marcello Sorgi ya auguraba algo parecido. En su novela “Colosseo vendessi. Una storia incredibile ma non troppo” (”Se vende el Coliseo. Una historia increíble, pero no tanto”), imaginaba la venta de dichas ruinas romanas decidida por el gobierno italiano. Una compra que llamaría la atención de inversores de todo el mundo y que apaciguaría la inestabilidad financiera del país vecino, así como aseguraría nuevos ingresos a las arcas del estad. Un jeque, en el libro, ofrece un billón de euros, lo que les hace pensar en vender también, y por ejemplo, la Torre de Pisa.

Dentro de esta distopía, ahora algo parecido ocurre, pero, esta vez, en un plano digital: un grupo de expertos del sector ha propuesto vender el Coliseo como NFT, “sin tocar una sola piedra y dejando la propiedad al Estado italiano”. Una idea realizada por parte de artistas, críticos, comisarios y políticos, con la intención de fomentar la unión entre el arte y lo digital. De esta manera, vuelve a hacerse alarde del “boom” internacional que se está produciendo alrededor de los NFT, innovación que, en Italia, y en cuanto al arte, la estrenó la Galleria de los Uffizi, al vender una copia de una obra de arte de Miguel Ángel (”Tondo Doni”).

Vista interior del Coliseo romano FOTO: ALICIA ROMAY

“Estamos en el inicio de una nueva era y, como siempre, el arte nos está sugiriendo un camino. Hagamos del gemelo digital del Coliseo el comienzo de una nueva historia económica y cultural”, explican los expertos a través de una carta. La propuesta es, por tanto, bastante clara: permitir que los amantes del arte tengan en casa una copia digital de una de las obras más grandiosas e increíbles de la arquitectura antigua.

Auténtico e irremplazable

Pero, ¿cuánto podría valer un “Coliseo virtual”? Los expertos no han estimado cifra, pues esta podría llegar a sorprender. Basta tener en cuenta que la copia digital del “Tondo Doni” que se vendió desde la Galleria de los Uffizi alcanzó los 140.000 euros. Una venta que aportó ingresos al museo florentino, a forma de contrapeso tras las pérdidas de la pandemia, y que impulsó el universo NFT no solo en Italia, sino en el mundo artístico en general.

Un NFT significa “token no fungible”, es decir, una obra única, digital, con un certificado de autenticidad e irremplazable. Y, para que esto pueda tener valor, este es el requisito, según explicó Eike Schmidt, director de los Uffizi, a LA RAZÓN, poco después de la venta del “Tondo Doni”: “Debe ser una obra de arte original”. “Son imágenes que están gobernadas por estrictos derechos y obligaciones legales”, decía Schmidt, “puede ser que en el futuro a las NFT les suceda lo mismo que a la Bolsa, donde las acciones son productos inmateriales. Es solo el comienzo de un proceso de desarrollo que cada vez se hará más interesante”.

Así, el ministro de cultura, Dario Franceschini, respecto a la propuesta de venta del Coliseo, ya ve futuro para este tipo de arte digital, según explica a “La Repubblica”: “Antes, nadie conocía bien el potencial de los NFT. Pronto publicaremos directrices para los museos, que hasta ahora se han movido de manera individual. También estamos estudiando cómo dar indicaciones, a través de futuras licitaciones, para asegurar la máxima transparencia e ingresos para el Estado”.

En cuanto a los expertos que han ofrecido la venda de hacer del Coliseo un NFT, buscan el apoyo de las autoridades: “Con las NFT podríamos mejorar el patrimonio artístico sin moverlo ni un centímetro, sin cláusulas vejatorias y aumentando la experiencia de la realidad con la emoción digital. ¿Podemos imaginar todo lo que podría hacer un país como el nuestro si interceptara y liderara esta revolución? Lo resumimos así: de la Italia de las vitrinas a la Italia de la tecnología”.