Cultura

Una escultura de Degas y un bronce de Picasso arrasan en una subasta de Nueva York

La casa Christie’s cerró ayer dos ventas históricas, como fue el caso de la obra del artista malagueño, que se saldó como su escultura en bronce más cara hasta la fecha

La escultura "Petite danseuse de quatorze ans" de Edgar Degas
La escultura "Petite danseuse de quatorze ans" de Edgar Degas FOTO: SARAH YENESEL EFE

El mercado del arte es una fuente de sorpresas, en la que las ventas se suceden dejando cifras récords de la mano de grandes obras de arte. Fue el caso de una subasta celebrada ayer en la casa Christie’s de Nueva York, en la que fueron protagonistas artistas de la talla de Edgar Degas y Pablo Picasso. En cuanto al primer pintor, se vendió su escultura “Petite danseuse de quatorze ans” por 41,6 millones de dólares, marcando un récord para cualquier obra de este artista hasta la fecha.

Se trata de un delicado bronce que representa con gran detalle y realismo a una joven bailarina con falda de gasa y cinta en el pelo. Estimada en 20 a 30 millones por Christie’s, era una de las doce piezas de la colección de Anne Bass, una empresaria estadounidense fallecida en 2020, mecenas de varios de los principales museos estadounidenses y de los ballets de Nueva York. Todas las obras fueron expuestas en vida en su lujoso apartamento de la 5ª Avenida de Manhattan: “Le Parlement, soleil couchant” de Claude Monet, que alcanzó un precio de 75,96 millones; seguida por “Untitled (Shades of red)” de Mark Rothko, de 66,8 millones.

Cabe destacar, por cierto, que la obra subastada de Degas no es la original del artista, que se expone hoy día en la National Gallery of Art de Washington, sino que fue realizada en 1927, una década tras el fallecimiento del artista, por parte de Adrien-Aurélien Hébrard. No obstante, la gran similitud con la obra original facilitó que la valoración de la pieza vendida no disminuyera.

En cuanto al otro protagonista de la velada, Christie’s subastó la escultura “Cabeza de mujer (Fernande)” de Picasso por 48,48 millones de dólares, alzándose como el bronce más caro del artista malagueño vendido hasta la fecha. Se trata de la primera escultura cubista que realizó Picasso en 1909. Inicialmente elaborada en arcilla, se pasó a bronce y hoy se conservan 16 vaciados de la pieza en diferentes centros, como el Museo Reina Sofía de Madrid o el MoMa de Nueva York.

La obra mide 35 centímetros de alto y pesa unos 8 kilos, así como representa a la compañera de Picasso desde 1904 hasta 1912, Fernande Olivier. El ejemplar subastado en cuestión pertenece a la colección del Metropolitan desde 1995, tras ser donada por los herederos de Florene M. Schoenborn, y fue sacado a la venta para conseguir fondos para adquirir trabajos de arte contemporáneo.