Cine

Will Smith y el poder negro de los 240 millones de dólares

El actor, una de las voces más influyentes de Hollywood, secunda el boicot por la falta de diversidad de los Oscar

Will Smith es uno de los buques insignias de la comunidad negra en la industria
Will Smith es uno de los buques insignias de la comunidad negra en la industria

El actor, una de las voces más influyentes de Hollywood, secunda el boicot por la falta de diversidad de los Oscar

Will Smith está en un momento de su carrera en el que nada de lo que hace resulta indiferente en la meca del cine. Discutible es si atraviesa o no el mejor momento de su trayectoria, si sus mejores días han quedado atrás, los tiempos de «Independence Day» y «Hombres de negro», o si se puede hablar de un resurgir a sus 47 años. Lo indiscutible es que sigue siendo uno de los pesos pesados de la industria, quizá el representante más importante de la causa negra en una época en la que solo se habla de diversidad y exclusión. Para muestra el hecho de estar en el centro del debate pese a no estar nominado a una estatuilla dorada. O quizá precisamente por eso, por las voces que han clamado justicia por su trabajo en «La verdad duele», incluido en la nómina de aspirantes a premio en los Globos de Oro como mejor actor de drama, pero fuera del horizonte de la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood. Su trabajo fue esgrimido por muchos, junto al de Idris Elba y el de Michael B. Jordan –además del reparto de «Straight Outta Compton»– como ejemplo flagrante de la inexplicable omisión al dejar fuera, por segundo año consecutivo, a los actores y actrices afroamericanos de las candidaturas individuales de los Oscar.

Primero fue su mujer, Jada Pinkett Smith, la que se sumó a la campaña de boicot contra los Oscar al anunciar que no asistiría, y unos días después, como era justo y necesario, se adhirió su célebre y millonario marido, sin dar explicaciones en principio con respecto a su decisión.

Después, en un programa de televisión, dejó entrever su postura, sin referirse a su presunto malestar con la Academia o sus ganas de boicot hacia la misma. «Creo con firmeza que hay una regresión en América con respecto al separatismo y la exclusión racial y religiosa, así que para mí se trata de levantar la mano para recordarle a la comunidad, a la comunidad de Hollywood, que tenemos la obligación de liderar». Smith dijo además que no hay una «separación entre ellos y nosotros» –referido a los actores negros y blancos. «Para mí no existe. La diversidad es lo que hace grande a nuestro país, y en Hollywood tenemos que ir en esa dirección. Siempre sale algo bueno de cada situación».

Sin embargo, su postura ha sido interpretada por algunos como un ataque, recibiendo algunas críticas inesperadas por parte de colegas como Jamie Foxx, ganador de un Oscar en 2005 por su trabajo en «Ray». Para el texano no hay más explicación que el poder de las intepretaciones, dejando entrever que si Smith no fue nominado no fue por discriminación sino por la falta de contundencia en su papel, una cinta en la que hace de un forense patólogo nigeriano. Foxx se ha despachado con un rotundo «actúa mejor» hacia el actor.

- Actor rentable

Smith en dos ocasiones se ha escapado de esa presunta trama «discriminatoria» por parte de la Academia y ha estado nominado a un Oscar como mejor actor. La primera ocasión fue por «Ali» en 2002, metido en la piel del célebre boxeador, y la segunda por «En busca de la felicidad» en 2007. Curioso resulta el hecho de que en ambas ocasiones perdió frente a un actor negro, Denzel Washington y Forest Whitaker respectivamente. Este año, sin embargo, no será el suyo en el Dolby Theater.

Eso sí, a sus 47años nadie le discute los primeros puestos entre los actores más rentables del mundo. Así figura en la lista de «Forbes» desde 2014, habiendo logrado que 17 de sus 21 largometrajes superasen la barrera de los 100 millones de dólares a nivel mundial, sin contar con sus últimos estrenos, pues las cintas en las que ha participado superan con creces el presupuesto de muchas naciones del globo: 6.600 millones de dólares, con proyectos en el tintero para que continúe la racha.

Desde hace tiempo se habla de que estará en «Hancock 2», secuela de aquella cinta de 2008 en la que interpretaba a un superhéroe borracho junto a Charlize Theron. Y en la actualidad rueda «Collateral Beauty» en Nueva York junto a un reparto de impresión, plagado de mujeres de peso como Kate Winslet, Keira Knightley y Helen Mirren. Aún así, nunca faltan los analistas que creen que su figura se ha desdibujando con el paso del tiempo. Algunos batacazos en taquilla han afectado un tanto su credibilidad, como el de «After Earth» en 2013, que funcionó mal en Estados Unidos y que acabó por salvar los muebles en territorio internacional. Su matrimonio con Jada Pinkett sufre constantes altibajos y rumores sobre sus rupturas y desacuerdos. Llevan ya casi 20 años de casados y tienen dos hijos –ambos estrellas de la gran pantalla, Jaden y Willow Smith–, y aunque la situación no es idílica, afrontan cada una de las tormentas con posados en los que exhiben la mejor de sus sonrisas.

Lo verdaderamente sólido de Will Smith es su cuenta bancaria, que lo sitúa entre los hombres más ricos del país, con una fortuna de unos 240 millones de dólares. Ya era millonario a los 20 años y además de eso, se sumó a la causa empresarial junto a su hermano para engordar aún más la cuenta. No es su mejor momento, pero Will Smith sigue siendo una estrella con letras mayúsculas en Hollywood. Hoy unos cuantos seguro que le echarán de menos en la alfombra roja más importante del año.