«Zoolander Nº2»: Una ligera miradita

Director: Ben Stiller. Guión: Ben Stiller y Justin Theroux. Intérpretes: B. Stiller, O. Wilson, W. Ferrell, P. Cruz. EE. UU., 2016, Duración: 102 minutos. Comedia.

Qué lástima. Aunque tampoco se tratara de una cinta excepcional, toda aquella frescura, todo aquel descaro, aquella sana estupidez y la crítica, tan cómica como cierta, que realizara al ególatra mundo de la moda el propio Ben Stiller en la primera (¿y por qué no única? Dinero, siempre dinero) «Zoolander» hace ya casi 15 años con ese par de tops medio tarados haciéndose la vida imposible queda reducido aquí a casi nada. Más parecida a la peor entrega de «Austin Power» que a la original y plagada de cameos interminables y secundarios lujosos (al menos, todos parecen que se lo han pasado de miedo durante el rodaje, de una despechugada Penélope Cruz al autoparódico Kiefer Sutherland, se le escapa hasta la risa), el filme es un absurdo andante, una sucesión de «gags» casi siempre poco afortunados dirigido de aquella manera por el propio Stiller a mayor gloria de esta panda de estrellones con el mismo villano de la vez anterior que logra escapar de la cárcel para convertirse de nuevo en el rey del diseño. Lo más llamativo, casi milagroso de este conjunto de cosas indescriptibles es comprobar lo bien que han envejecido Stiller (ayudado, eso sí, por las manos expertas de un cirujano) y Owen Wilson, una pareja que funciona igual de bien que la formada por Pajares y Esteso aunque la cinta sea de segunda. La mirada acero azul se nos ha quedado petrificada.