Literatura

De Nobel a Nobel: «Nunca ha sido una gran estilista»

Párrafos extraídos de «La autobiografía de Doris Lessing», ensayo de J. M. Coetzee recogido en su libro «Costas extrañas» (Debate, 2004)

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«Lessing acusaría a la sociedad de los colonos por su ''frialdad y mezquindad moral''; esta acusación tomó cuerpo en ''Canta la hierba'' (1950), una representación asombrosamente lograda, aunque tal vez demasiado teñida de los estereotipos románticos de África para los gustos actuales, así como en ''Cuentos africanos'' (1964)» (sobre su s recuerdos de infancia en Rodesia)» (...)

«Cuando estalló la Guerra Fría y ella y sus camaradas se convirtieron de pronto en parias de la sociedad blanca de Rodesia, ella ya empezaba a incubar dudas. En 1954 había dejado de ser comunista, aunque durante años sintió ''tirones residuales de lealtad a sus ideas''. (...) A Lessing, por su condición de entusiasta recién llegada (y mujer), se le asignó la tarea de distribuir clandestinamente ''The Guardian'', órgano oficial del Partido Comunista surafricano, en las zonas más pobres de Salisbury. De todas las actividades que realizó para el partido, puede que ésta fuese la más útil para ella como escritora, ya que le permitió conocer a algunas personas de clase trabajadora e interesarse por sus vidas. (En «Al final de la tormenta», de 1958, hace un relato más completo y vívido que el que se ofrece aquí.)»

«Lessing nunca ha sido una gran estilista. Escribe demasiado rápidamente, y no poda lo suficiente el texto». En sus tres primeras novelas «se nota el peso no solo de un lenguaje prosaico, sino también de una concepción poco imaginativa de la forma novelística. El problema se agrava en el caso de la heroína pasiva de Lessing, insatisfecha con la vida pero incapaz de tomar las riendas de su destino para darle sentido. Aunque estas novelas no han envejecido bien, al menos atestiguan la enorme ambición de su autora» (...)

«''El cuaderno dorado'', una novela formalmente innovadora». «''Cerco de tierra'' (...) refleja en sus experimentos estilísticos la impaciencia de Lessing con su medio: mientras ''La ciudad de las cuatro puertas'' (1969) es un anticipo del salto hacia delante que suponen ''Instrucciones para un descenso al infierno'' (1971) (que Lessing llamó ''ficción de espacio interior''), ''Memorias de una superviviente'' (1974) y la serie de ficción especulativa de Canopus en Argos, y no un paso atrás en la dirección de los libros anteriores. Lo que Lessing estaba buscando –y hasta cierto punto encontró– fue una concepción más interior, más plenamente contemporánea no solo del carácter, sino también del yo y de la experiencia del tiempo (incluyendo el tiempo histórico) del yo. Una vez que hubo logrado esto, todas las ataduras decimonónicas se desataron solas» (...)

«Ha desdeñado a los críticos literarios, a los que considera pulgas adosadas a la espalda de los escritores» (...)

«Su carrera de escritora comenzó de inmediato, ya que no tardó en encontrar un editor que quisiera publicar la novela (''Canta la hierba''). A lo largo del decenio de 1950, hasta el éxito comercial de El cuaderno dorado (1962), sus libros se vendieron a un ritmo constante si no espectacular. No necesitaba salir a buscar trabajo».