Literatura

El antifaz vuelve a estar de moda

El célebre personaje del cómic español, que inspiró a generaciones de niños, reaparece en los quioscos renovado.

CLÁSICO Y MODERNO. Las nuevas aventuras (en la imagen) respetan la idiosincrasia del personaje al adaptarlo a la sociedad actual
CLÁSICO Y MODERNO. Las nuevas aventuras (en la imagen) respetan la idiosincrasia del personaje al adaptarlo a la sociedad actual

El célebre personaje del cómic español, que inspiró a generaciones de niños, reaparece en los quioscos renovado.

Las décadas de los años 40 y 50 del siglo pasado fueron la edad de oro para la literatura popular. En una época de postguerra y carencias, miles de lectores se acercaban a los quioscos en busca de una evasión que llenara sus fantasías. Publicaciones en papel barato, rústico y amarillento a precios accesibles que supieron enganchar a un público ávido de lecturas. Si bien la gran mayoría de los títulos fueron de ínfima calidad, hay que reconocerles su valor sociológico. Muchos se hicieron lectores gracias a este tipo de literatura. Entre los numerosos héroes que surgieron destaca la saga de «El guerrero del antifaz», el mítico personaje creado por Manuel Gago, cuyas aventuras, ambientadas a finales de la Reconquista –la lucha contra el último baluarte sarraceno, el reino Nazarí–, enamoraron a sus seguidores. Plantea la eterna lucha del bien contra el mal, la justicia y las afrentas del malvado del que se quiere vengar. La personificación de un superhéroe movido por su idea del deber y del honor. Su dramatismo y el nivel gráfico alcanzado por Gago hicieron que llegara a ser el cómic más vendido en España, sobrepasando el millón de ejemplares, en una larga vida de casi 800 tebeos.

Un creador de éxito

Pero, ¿quién fue Manuel Gago? Nació en Valladolid en 1925, se trasladó con la familia a vivir a Albacete. Encarcelado su padre, de joven tuvo la obligación de buscar el sustento de los suyos en varios oficios, pero su verdadera vocación fue la de escribir historias. Colaboró con varias editoriales hasta llegar a Editorial Valenciana, en la que desarrolló sus grandes éxitos. Es el dibujante con más series en el cómic español, 55. La más importante de todas, «El guerrero del antifaz», en 1943. Con sólo 19 años supo crear un personaje histórico del tebeo y de la literatura popular española que arrasó en los quioscos. Fueron 668 episodios editados a lo largo de veintidós años, hasta 1966, aunque su inventiva dio para muchos más personajes: «El pequeño luchador» (1945), «Purk, el hombre de piedra» (1947), El espadachín enmascarado» (1952), «El hijo de la gungla», «Jim alegrías»... Enfermo de tuberculosis, la cama del hospital fue el lugar donde dibujó y nació su gran personaje. Según propias declaraciones, se inspiró para ello en la novela «Los cien caballeros de Isabel la Católica» (1934) de Rafael Pérez y Pérez. Tras leerla realizó un tebeo titulado «El juramento sagrado», que puede considerarse el germen del futuro guerrero del antifaz.La acción tiene lugar en España bajo el reinado de los Reyes Católicos, a finales del siglo XV. La condesa de Roca, embarazada de dos meses, es raptada en una incursión del reyezuelo musulmán Alí Kan, que la convierte en su mujer y favorita. El raptor, que cree ser el padre del niño –el futuro guerrero del antifaz–, lo educa como heredero y éste se significa con ferocidad en los combates contra los cristianos. A los veinte años, su madre le revela la verdad, a consecuencia de lo cual es asesinada por Kan. Luego, éste no logra evitar ser herido por el joven, que huye para entrevistarse con su verdadero padre. Se disfraza con un antifaz para ocultar su identidad y decide dedicar su vida a combatir a sus antiguos correligionarios. Ha nacido el guerrero del antifaz. Comienzan así sus peripecias por España contra Alí Kan y otros reyes ficticios, Harum y Motamid; luego por Túnez, Argelia, Turquía... y otros muchos lugares. Conocerá a Fernando, su inseparable escudero, y varias mujeres –Zoraida, Aixa, la Mujer Pirata– se sienten irresistiblemente atraídas por el Guerrero, pero él permanece fiel a su amada Ana María, hija del conde de Torres, con la que por fin contrae matrimonio. Más tarde tendrán un hijo, el pequeño Adolfo. Comenzó a editarse en cuadernillos de 16 páginas en formato apaisado y en blanco y negro. Gago hacía los guiones ayudado por su hermano Pablo y su cuñado Pedro Quesada, y los dibujos hasta el número 420, cuando se los cedió a Matías Alonso hasta el 503, donde retomó su autoría hasta el final de la serie histórica en 1966 con el número 668. Posteriormente, la obra fue reeditada dos veces, una entre 1972 a 1978, con 343 números en formato vertical y en color con los antiguos facsímiles y otra en 1978. Gago reinicia la serie introduciendo las «Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz», que se interrumpe en el número 110 de la serie con su muerte prematura en diciembre de 1980. Tenía 55 años.

El 11 de abril, tras 36 años sin editarse, «El guerrero del antifaz» ha vuelto a resurgir de manera renovada por el empeño expreso de José Ramírez y la editorial Universo Cómic Presenta. Una aventura personal, en parte comercial y en parte romántica, de un seguidor incondicional de las aventuras del héroe. «Para mí es el sueño de un niño hecho realidad, aunque haya quien lo tilde de locura –comenta–. El maestro recomendó a mi madre que me comprara lectura para aprender y explotar mi imaginación. Ella me compró cómics y, entre Mortadelo y Zipi y Zape, estaban las nuevas aventuras de mi querido Guerrero del antifaz, que me cautivó y se convirtió en mi primer superhéroe. Posteriormente –continúa Ramírez–, una enfermedad que me tuvo postrado en cama seis meses me llevó a hacer lo que más le gustaba, crear historias, y entre ellas las de mi Guerrero favorito. Esto me llevó a rehacer mi vida y convertirme en editor. Un día me enteré de que por fin se había hecho justicia y los herederos de Manuel Gago consiguieron hacerse con los derechos que habían perdido sobre él y su obra. Hablé con ellos la idea de hacerlo cabalgar de nuevo y el acuerdo fue rápido. Hicieron una cesión de derechos de transformación para que podamos crear nuevas aventuras y relanzarlo como una serie nueva. Una bendita locura».

Más realista

En cuanto a la idea editorial, explica Ramírez: «Vamos a publicar dos líneas diferentes de momento, “El guerrero del antifaz, las historias jamás contadas”, en tomo rústico con 64 páginas, más histórica, que tiene como guionista a José Ramírez y al dibujante a Miguel Quesada y “Adolfo de Moncada, el guerrero del antifaz”, en grapa con 32 páginas, más fantástica, con el mismo guionista, pero ilustrado por Mariano Pueyo. Asímismo, el “Gagoverso”, de momento hemos decidido atrasarlo. En esta nueva etapa –explica Ramírez–, el lector se encontrará el espíritu que le insufló Manuel Gago, pero viviendo la historia de España de forma más realista. Se trata de un cómic pseudo-histórico. Conocerá aventuras reales como la rendición de Boabdil o la conquista de América. Leyendas españolas, como el Lagarto de Jaén o la Tragantía de Cazorla. Lo veremos enfrentarse a leones, a villanos como Alí Kan o respondiendo a preguntas que nunca se supieron: ¿aué pasó con el hermano del Capitán? También asistiremos a su transformación y cómo esta máquina de matar educada como fiero guerrero se dulcifica por el amor de su amada y sabremos porqué toma la decisión de hacerse cristiano. No lucha sólo contra los sarracenos, también lo hace contra la injusticia, y ello le reportará amigos y enemigos en ambos bandos». Voto a bríos.