La estación más cara del mundo

El intercambiador de Santiago Calatrava se inaugura la primera semana de marzo. El proyecto se culmina después de 10 años y un presupuesto de 4.000 millones de dólares, el doble de lo estimado en un principio

Una imagen del interior del «oculus»
Una imagen del interior del «oculus»

El intercambiador de Santiago Calatrava se inaugura la primera semana de marzo. El proyecto se culmina después de 10 años y un presupuesto de 4.000 millones de dólares, el doble de lo estimado en un principio

Quería que los usuarios del intercambiador tuviesen la sensación de que entraban en una gran plaza en su camino del metro o tren a la salida a la calle cuando se adentrasen en el interior del gran "oculus", de 30.000 metros cuadrados. ¿El desafío? Que estaba a 10 metros de profundidad. ¿La solución? Luz y más luz que entrase a través de los cristales del techo de la estructura y rozase las vértebras de acero de la misma. Después, chocase contra el suelo de mármol blanco italiano para luego rebotar hacia arriba.

El intercambiador de Santiago Calatrava en la Zona Cero se ha abierto a los periodistas españoles de Nueva York antes de inaugurarse de forma oficial en marzo. Mientras, ayer fue a visitarlo el embajador de Estados Unidos en España James Costos con un grupo de inversores españoles y estadounidenses. Por el intercambiador, pasarán 200.000 viajeros al día, que en la actualidad sirve a 44.000 usuarios.

Todavía así, se tienen que perfilar los detalles del día de apertura, aunque la obra no estará completa. Se hará por fases. Tampoco se ha querido precisar qué políticos presidirán la ceremonia. Atrás quedan las polémicas en torno a la reconstrucción de la Zona Cero, los retrasos, los recortes por problemas de presupuesto y peleas entre los arquitectos.

En el caso concreto del intercambiador de Calatrava, han sido 10 años de construcción y 4.000 millones de dólares de presupuesto. Es la estación más cara del mundo. Ha necesitado el doble del presupuesto que se anunció en un principio en 2004 de 2.000 millones de dólares. Entonces, el gobernador republicano George Pataki indicó que se terminaría en 2009.

Sin duda la más sonada de todas las controversias fue cuando en declaraciones al periódico "The Wall Street Journal"en septiembre de 2015 Santiago Calatrava se quejó de que "me han tratado como a un perro". Al mismo tiempo, declaró que en Estados Unidos ya no le encargaban más proyectos. A su juicio, debido a las críticas por los costes y retrasos del intercambiador de la Zona Cero.

Todavía así, cuando parecía toda la polémica acabada, en noviembre se dio cuenta de una gotera entre los problemas del "oculus", que en principio se esperaba que se inaugurase el 11 de septiembre con motivo del aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas.

Una vez que se abra, el público sin duda olvidará todas las polémicas de la reconstrucción de la Zona Cero, cuya controversia empezó desde que se pusieron los cimientos. Poco duró la celebración de la adjudicación del proyecto del plan maestro al arquitecto Daniel Libenskind. Nunca terminó de entenderse con el promotor Larry Silverstein, que también ha tenido problemas con la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, propietaria del terreno y acusada de mala gestión. Incluso, tuvo que embarcarse un amigo del hombre de negocios el arquitecto David Childs para cambiar la torre emblemática: Torre 1 o Torre de la Libertad. Curiosamente, la primera estructura en levantarse fue la Torre 7, la última en caer tras el atentado. Pareció ser la más ajena a la polémica de la reconstrucción de por sí muy complicada debido a la dificultad al haber diferentes proyectos.

A todo esto, se sumaron las peleas de los políticos. La lucha de Silverstein con las empresas aseguradoras y las familias de las víctimas de los atentados de las Torres Gemelas. Retrasos. Aplazamientos. Incluso, se celebraron varias veces la ceremonia típica de la puesta de la primera piedra.

En el proyecto de Calatrava, todo esto se suma a la complejidad de la obra: El intercambiador de Calatrava conectará 11 líneas de metro (A, C, E, J, Z, R, 1, 2, 3, 4 y 5), tren a Nueva Jersey, autobús y ferry. Además, albergará varios aparcamientos. Pieza central del proyecto de Santiago Calatrava, el mismo "oculus"será el escenario de conciertos, actuaciones, emisiones de radio y televisión y desfiles de moda a través del cual también se podrá acceder a cuatro de las torres del proyecto de la Zona Cero. Alrededor de la plaza, se alojarán más de cien residentes entre los que destacan la tienda de Apple, los diseñadores Michael Kors, Stuart Wetizman, John Varvatos o la tienda y restaurante Eataly, entre otros.

Todavía así, es inevitable mirar hacia arriba al tiempo que uno se pregunta qué ha sido del famoso "Pájaro en Vuelo", la parte del proyecto que se decidió modificar en 2008 debido a problemas de presupuesto. A pesar del recorte, mantiene su majestuosidad: El "oculus"se abre formando una elipse y mantiene su apertura de 108 metros de largo y 3,6 metros de ancho, el mismo espacio que Calatrava había ideado en un principio. Su punto más alto se encuentra a 160 metros.