La literatura, de luto

La bandera de la Real Academia Española (RAE) ondea a media asta en memoria de la académica y escritora Ana María Matute (Barcelona, 26 de julio de 1925-25 de junio de 2014), fallecida este miércoles en Barcelona, a los 88 años. Ocupaba la silla 'K' desde 1998.

Así, según informa la institución, está de luto por el fallecimiento de la académica y su directo, José Manuel Blecua, ha expresado _en nombre de la Academia_ la condolencia y el pesar de los académicos por el fallecimiento de su compañera de corporación, informa Ep.

La próxima sesión ordinaria del pleno, este jueves, se suspenderá en señal de duelo, como es tradición académica. La obra literaria de Ana maría Matute incluye novelas, relatos cortos y cuentos infantiles. Sus libros, traducidos a varios idiomas, han sido reconocidos, entre otros, con el Premio Nacional de Literatura (1959), el Premio Nacional de las Letras Españolas (2007) y el Premio Cervantes (2010).

Las reacciones a la muerte de Ana María Matute no se han hecho esperar y son innumerables las muestras de condolencias del mundo de la literatura.

El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara Bosch, ha dicho que la pérdida de Ana María Matute "deja un gran vacío en las letras españolas y en el corazón de sus lectores", entre los que se incluye, y ha agregado que la escritora era una persona que "desbordaba generosidad". Su admiración por ella, ha indicado en un comunicado, viene desde que era niño y leyó "Pequeño teatro", con el que la autora barcelonesa obtuvo el Premio Planeta en 1954, cuando contaba con 29 años de edad, y se situó en el panorama literario español, conectando con el gran público.

Posteriormente, José Manuel Lara ha recordado que obtuvo el Premio Nadal con "Primera memoria", que publicó Ediciones Destino, un sello que ha editado parte de su obra.

"Ana María -ha proseguido- reunía la doble condición de ser una de las plumas más brillantes de la literatura española contemporánea y una persona enormemente querida y adorada por sus numerosos lectores y lectoras".

Para el presidente de Planeta, la popularidad de libros como "Olvidado rey Gudú"o "Paraíso inhabitado""combinaba con el máximo reconocimiento académico como miembro de la Real Academia Española y con el reconocimiento de los premios Cervantes o el Nacional de las Letras".

Asimismo, entiende que su obra "incluye novelas de corte realista y de corte fantástico y es una de las más destacadas desde la generación de la posguerra".

El editor de Destino, Emili Rosales, ha lamentado la muerte hoy de su amiga Ana María Matutes, quien considera es autora de "una literatura de los sentimientos, del dolor y los ensueños, con un estilo penetrante y poético". En declaraciones a Efe, Rosales ha indicado que se trata de un "referente de las letras españolas de las últimas décadas y una de las más destacadas de su generación, que fue la que renovó la novela española de la posguerra". A juicio del editor de Destino, Matute tenía la virtud "de combinar los reconocimientos académicos de máximo nivel con el cariño y el amor de sus lectores, así como de muchísimos colegas y amigos de la profesión".

Rosales ha añadido que, a la vez, es destacable "su capacidad para dar la apariencia de lo fácil y lo sencillo a lo que es complejo, algo muy meritorio en la literatura".

El editor ha dicho que Matute ha conseguido con su literatura que muchas personas soñaran con sus libros, como el exitoso cuento de hadas "Olvidado Rey Gudú".

Por su parte, el escritor Enrique Vila-Matas ha asegurado a Efe que en Barcelona "vivía un genio entre nosotros y muchos no habían querido ni enterarse". Vila-Matas ha rememorado la "gran impresión"que le causó lo primero que leyó de ella, "Primera memoria", que considera uno de sus mejores libros. En su opinión, Matute "tenía tal vocación para la escritura que a los cinco años ya era cuentista". Para el novelista barcelonés, "lo suyo no fue vocación, sino destino, porque ella siempre supo, como los grandes, que ese era su camino".

El editor de Anagrama, Jorge Herralde, ha dicho a Efe que esta mañana ha sido una "dolorosa sorpresa"conocer la muerte de Ana María Matute, una escritora que junto con Carmen Martín Gaite considera que fueron en la década de los noventa "las reinas del mambo"de la literatura española. Herralde ha rememorado que hace apenas unas semanas coincidió con ella en un hotel barcelonés, "tan alegre como de costumbre". "Fue una gran escritora y una gran persona", ha apostillado.

Asimismo, ha desvelado que empezó a leerla de adolescente y que le gustaron mucho sus primeras novelas, como "Primera memoria". "En aquellos tiempos, al lado de Juan Goytisolo, eran dos estrellas emergentes de la literatura barcelonesa en castellano", ha apuntado. Sobre su relación personal, Herralde ha señalado que eran buenos amigos desde hace muchos años y no ha escondido que habían compartido muchas "cenas, copas y risas, porque era una mujer siempre alegre y con sentido del humor, algunas veces muy negro".

Por su parte, la escritora y académica de la lengua Carme Riera ha considerado hoy en declaraciones que Ana María Matute, fallecida hoy en Barcelona, es una de las autoras más importantes de la literatura española, con una obra "que alcanza el nivel de la excelencia". Muy afectada y triste por su desaparición, Riera ha indicado que los libros de Matute reflejan "un mundo mágico"y son la constatación de su gran capacidad "de describir el mundo de los sueños y la imaginación". A la vez, sostiene que están escritos con un "lenguaje que llega a todo el mundo".

El escritor barcelonés Juan Marsé ha destacado la gran admiración que sentía por Ana María Matute, fallecida hoy en Barcelona a los 88 años, y ha reconocido que su obra marcó sus inicios en la literatura. Según Marsé, el universo de la escritora galardonada con el Premio Cervantes 2010, fue uno de los referentes literarios que marcó su obra, en especial sus novelas primerizas. La novela "Primera memoria", publicada en 1959 y galardonada con el Premio Nadal, fue una de las obras de la escritora que más influyó a Juan Marsé, que en ese momento empezaba a trabajar en su primera obra, "Encerrados con un solo juguete".

La escritora Rosa Regás, exdirectora de la Biblioteca Nacional de España, ha destacado este miércoles la "inocencia real, basada en el conocimiento y la libertad, y la lucidez", de la escritora recién fallecida Ana María Matute. En declaraciones a Europa Press, ha remarcado que Matute supo luchar y se convirtió en un personaje extraordinario dotado de una complicidad especial para saber ver las cosas.

"Esta forma de mirar y reflexionar y su capacidad de descubrir mundos con toques de magia son características muy destacadas"de la escritora, ha señalado Regs.

De su vasta obra, ha señalado 'Paraíso inhabitado', con la que la autora vuelve a la temática de la infancia, por el recuerdo "incisivo y tierno"que le causó su lectura.

Regs ha explicado que el libro le recordó mucho a sus episodios de infancia, y ha compartido con la escritora que esta etapa es "la patria"de las personas.

El escritor Juan José Millás ha lamentado el fallecimiento este miércoles de la escritora y académica Ana María Matute, de quien el autor ha destacado su "capacidad de supervivencia enorme", según ha indicado en declaraciones a Europa Press. Millás ha destacado que la escritora, Premio Cervantes en 2010, era una "estupenda persona y escritora"quien tuvo el "mérito"de entrar a formar parte de la Real Academia Española (RAE) en 1998, cuando pasó a ocupar la silla 'K'. "Hacía muchos años que merecía serlo", ha dicho.

El escritor ha subrayado la "imaginación portentosa que sabía controlar"y destaca entre su bibliografía 'Olvidado rey Gudú' (1996), "el libro con el que regresó después de haber permanecido sin escribir mucho tiempo, con una potencia asombrosa", según afirma.

Millás coincidió con Matute "en varias ocasiones"en actos públicos y la recuerda como una persona "cariñosa y animada, sincera

y buena persona". Según indica el autor, "pese a que era la mayor y a que tenía dificultades, era la más dispuesta a salir y a moverse". Era una fuente de alegría allí donde estuviera", recalca.

Además, destaca que siempre estuvo presente en la entrega de Premios del Premio Cervantes y a pesar de que en los últimos tiempos mostraba una "fragilidad enorme", destaca que "su cabeza podía más que su cuerpo".