La incertidumbre era esto

La ciencia, se sabe, no alcanza para explicar el misterio del mundo, el origen del universo. Siempre queda, entre una palabra y otra, un espacio reservado al silencio, a una oquedad donde, como señala el poema que sirve de epígrafe a esta breve pero profunda novela de Jérôme Ferrari, se encuentran la tumba de la razón y las tumbas de las cosas. Ganador del premio Goncourt 2012 con «El sermón sobre la caída de Roma», en «El principio» (nueva novela desde que recibió el prestigioso galardón) el autor francés se introduce en la vida de Werner Heisenberg, una figura que fue clave en el desarrollo de la mecánica cuántica y que, en 1927, formuló su conocido Principio de Incertidumbre. Pero Ferrari, sin embargo, no lo hace bajo el amparo de ningún afán biográfico. No hay, de hecho, un seguimiento cronológico de la vida del físico alemán que se alzó con el Premio Nobel en 1932 y a quien el Tercer Reich le encargó la investigación científica del proyecto de la bomba atómica alemana, pues la intención del autor, en todo caso, no es informativa, sino que está más relacionada con la existencia, con la literatura.

Ferrari, un autor bastante ecléctico en sus temas y también en sus formas, perfila entonces a un joven y desencantado estudiante de Filosofía, un novelista indeciso y atormentado por sus pensamientos que decide ponerse a interpelar a Heisenberg y, al mismo tiempo, poner un poco de orden en su vida. No le resultará fácil, en cualquier caso, dado que la vida misma de Heisenberg parece tan indeterminada como su principio, una vida que no puede reducirse a una fórmula ni asimilarse a un conjunto de actos entre una fecha de nacimiento y otra de fallecimiento.

Con una prosa clara, que no se detiene en lo meramente descriptivo y narrativo, Jérôme Ferrari despliega así, y mediante un lenguaje en permanente movimiento, capaz de captar los vaivenes de la existencia misma, una novela de hondo calado. Una meditación sobre la vida de un hombre que es, como en el poema de Borges, todos los hombres, y en cuya trazado biográfico puede verse reflejado el camino de incertidumbre por el que transita, todavía, la humanidad.