Un «best seller» llamado «Mein Kampf»

El libro se ha convertido en un fenómeno en Alemania, donde se han vendido a lo largo del pasado año 85.000 ejemplares.

El libro se ha convertido en un fenómeno en Alemania, donde se han vendido a lo largo del pasado año 85.000 ejemplares.

Cuando el 8 de enero de 2016 se presentaba en Múnich la edición crítica del manifiesto político de Adolf Hitler, «Mein Kampf» («Mi lucha»), tras siete décadas de prohibición, sus editores no imaginaban que acabaría convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de ventas del año. Las 85.000 copias vendidas de la reimpresión de la controvertida obra constatan que, setenta y dos años después de su desaparición, la figura de Hitler sigue despertando un indiscutible interés. «Nadie podía esperar estas ventas, nos han superado», reconocía ayer ante el diario «Der Spiegel» Andreas Wirsching, el director del Instituto de Historia Contemporánea de Múnich, la institución encargada de la versión anotada. Aunque acompañado con 3.700 comentarios que pretenden explicar o rebatir sus ideas antisemitas, el texto de Hitler volvía a irrumpir en las librerías, al cumplirse setenta años desde la muerte del autor y al expirar, por tanto, los derechos de la obra, que hasta entonces eran propiedad del «land» de Baviera. La reimpresión del libro más polémico del sector editorial alemán salió al mercado con una primera edición de 4.000 ejemplares al precio de 59 euros. Pero pronto hubo que asumir que esta cifra resultaba insuficiente para satisfacer la demanda que el «libro maldito» suscitaba entre los lectores. Una semana después de su publicación ya alcanzaba el número 20 de la lista de bestsellers del «Der Spiegel» y en abril de 2016 llegó a ocupar el número uno en la clasificación de las obras de no-ficción, marcando un hito histórico, pues nunca antes un libro de carácter científico había conseguido tal posición. «Mi lucha: edición crítica» despidió el año con un nada despreciable noveno puesto a nivel general.

Además, el magnetismo que suscita esta obra no parece estar limitado al ámbito nacional, sino que, desde el mismo día de su lanzamiento, el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich ha recibido numerosas solicitudes para poder ser traducida a otros idiomas, incluyendo el turco, italiano, chino o japonés. «Inicialmente, llegamos a recibir 70 peticiones», apuntó ayer Wirsching, «fueron tantas que incluso nos pusimos un poco nerviosos porque no podemos aceptarlas todas. Dar esas licencias supondría asumir el trabajo de comprobar que todas las traducciones se harán bajo nuestros estándares científicos», aseguró, añadiendo que «simplemente este trabajo es superior a la capacidad de nuestro instituto». Sin embargo, el director de la institución muniquesa sí puntualizó que habrá una edición francesa de «Mi lucha: edición crítica» y consideró probable que en el futuro se trabajase en una edición holandesa e inglesa, aunque «aún no existen planes concretos».

Como era de esperar, la reimpresión de la obra que Hitler escribió desde la cárcel de Landsberg en 1925, no estuvo exenta de polémica. Mientras el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich argumentaba que el valor de la obra era fundamentalmente académico y reiteraba su intención de descontextualizar las ideas políticas del Führer para instruir en contra de los extremismos, otros muchos veían en la publicación de la obra un arma arrojadiza que podría reavivar la violencia neonazi.

- Fuera del escaparate

El Consejo Central de los Judíos de Alemania llegó incluso a exponer sus temores a que «esa obra miserable» volviera a estar en el mercado. El recelo que se expandió llegó a ser tan grande que pocas fueron las librerías alemanas que aceptaron mostrarla en sus escaparates o incluso se negaron a hacerle un hueco en sus estanterías. «Podemos decir que es un libro que se está vendiendo a historiadores y académicos, pero que no resulta atractivo para los neonazis», puntualizó Wirsching. Un año más tarde, el tabú alrededor de la versión crítica de «Mi lucha» parece haberse suavizado y se prevé que continúe ocupando puestos altos entre los más vendidos en Alemania, aunque resulta poco probable que pudiera acercarse a los más de 12 millones de copias que llegaron a venderse durante los años del Tercer Reich.