Muere a los 94 años el filólogo y lingüista Antoni Maria Badia Margarit

El filólogo Antonio Maria Badia i Margarit, fallecido hoy a los 94 años, había sido reconocido como el artífice de la modernización de la filología catalana y su nombre se sitúa al lado del padre del catalán moderno, Pompeu Fabra.

En 2004, cuando fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Valencia "en reconocimiento a sus numerosos méritos en el campo de la lingüística catalana y valenciana", el catedrático de Filología Catalana, Antoni Ferrando, aseguró que Badia había contribuido decididamente a "dotar de voz propia la lengua catalana en el conjunto de la romanística".

Añadió que Badia había introducido "los métodos de investigación que se imponían en los centros de investigación mas prestigiosos del extranjero".

El discurso de investidura de Antoni Badia i Margarit giró en torno al "Elogio del error. Confesiones de un filólogo octogenario", donde analizaba el papel de los investigadores, una tarea que consideró colectiva, donde "el trabajo de cada uno corrige, completa e incentiva el trabajo de otros".

El nuevo doctor recordó en su disertación cuatro momentos de su trayectoria científica marcados por la polémica, coincidentes con cuatro trabajos suyos que fueron contestados por otros científicos.

De toda esta polémica, Badia i Margarit extrajo la conclusión de que el debate enriqueció el panorama científico actual.

Badia finalizó su disertación diciendo que "con aciertos y errores, allí caigo y allí me levanto, la ciencia va por delante".

Antoni Badia i Margarit (Barcelona, 30 de mayo de 1920) fue catedrático desde 1948 de Gramática Histórica de la Lengua Española, y en 1973 ganó la cátedra de Filología Catalana en la Universidad de Barcelona, donde ejerció como rector entre 1978 y 1986.

En el mismo año en que se jubiló en la Universidad de Barcelona, Badia presidió el Segundo Congreso Internacional de la Lengua Catalana.

Autor de más de 600 artículos científicos, Badia i Margarit es autor de medio centenar de libros entre ellos "Los complementos pronominalo-adverbiales derivados de ibi e inde en la Península Ibérica"(1947), la "Gramática histórica catalana"(1951), la "Gramática catalana"(1962), "Llengua i cultura als Països Catalans (1964), "La llengua dels barcelonins (1969), "La formació de la llengua catalana"(1981), "Apologia i vindicació de la llengua catalana"(2004) o el "Diccionari d'antroponimia catalana".

Profesor visitante en Múnich, Heidelberg, Georgetown, Wisconsin y en la Sorbona de París, Badia fue doctor honoris causa de varias universidades, entre las que figuran las de Salzburgo, Toulouse, Barcelona, Illes Balears, Rovira i Virgili y la propia Sorbona.

También presidió la Sociéte de lingüistique romane y la sección filológica del Institut d'Estudis Catalans (IEC).

Especializado científicamente en lingüística histórica y dialectología, el malogrado filólogo, que tras enviudar se había establecido en los últimos años en el domicilio de su hijo, Xavier Badia, en Igualada, había recibido la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat (1986), los premios de Honor de la Fundación Jaume I (1995), la Medalla al Mérito Científico del Ayuntamiento de Barcelona (1999), el premio de Honor de las Letras Catalanas (2003) y la Medalla de Oro de la Generalitat (2012).

Especializado asimismo en geografía lingüística, participó intensamente en las tareas iniciales de la elaboración del "Atles lingüístic del domini català".

También centró su interés en la onomástica, con especial atención a los elementos botánicos de la toponimia; a la lingüística comparada y a las relaciones del catalán con las lenguas vecinas y a algunos aspectos de sociología lingüística.