Cultura

Spice Girls: una historia de ambición y traiciones empoderadas

Se cumplen 25 años desde que el icónico grupo hiciera historia alcanzando el número uno en listas americanas con «Spice», su álbum debut

Spice Girls
Spice Girls

La historia de las Spice Girls es ciertamente insólita. Lo más normal fue su fabricación, casi como la de cualquier grupo construido en los despachos con un severo plan de ruta. Lo que siguió después sí que fue casi increíble: su tremendo impacto mundial, la ambición de sus componentes, los celos, las traiciones, la insoportable presión del éxito, las persecuciones y finalmente su disolución. Quién lo iba a decir aquel 15 de mayo de 1997, hace 25 años, cuando eran las reinas del mundo al lograr el primer puesto de las listas en Estados Unidos con el disco «Spice» y convertirse así en el primer grupo británico en conseguir un número uno en Norteamérica con su álbum de debut.

En realidad, la historia comienza tres años atrás, cuando el dúo de managers compuesto por Chris y Bob Herbert tienen la idea de formar un grupo musical en contraposición a los chicos de Take That. Debía ser un grupo de chicas, cada una con su propia personalidad e imagen, para intentar ampliar las miras e intentar atraer también al público masculino. Ponen un anuncio en los periódicos y comienza la audición de cientos de muchachas. No importa tanto el físico o las cualidades vocales como lo que transmita cada chica ante la cámara. Y así aparecen cinco elegidas: Victoria Adams, Melanie Brown, Melanie Chisholm, Geri Halliwell y Michelle Stephenson. Meten a todas ellas en una casa de tres habitaciones en Berk-shire, al este de Inglaterra, y comienza la «formación» del grupo. Al poco tiempo, Michelle Stephenson se cae del grupo porque debe cuidar a su madre, enferma de cáncer, y entra en su lugar Emma Bunton. Todavía no se llaman Spice Girls, sino Touch. El equipo de producción va definiendo cosas: aplican una marcada personalidad a cada una de las chicas, les dan una ropa, reciben clases de interpretación, graban maquetas, prueban las canciones que les traen… Hasta aquí todo más o menos normal. Lo que pasa es que los managers no contaban con dos cosas. La primera es que con el paso de los días, las chicas se van haciendo más y más amigas hasta el punto de formar un único núcleo. Y lo segundo es la personalidad que tienen todas ellas. De tal forma que al poco tiempo comienzan a mostrar opinión propia, a proponer y a rechazar cosas. Incluso canciones. Y ya es demasiado tarde para que los Herbert, que ya han invertido un buen dinero, se echen atrás.

Pasa el tiempo hasta llegar a 1996 y el lanzamiento del sencillo «Wannabe» acompañado de un vídeo espectacular en el que se muestra otra de las razones del éxito. Lo llaman «Girl Power» y lo venden como su filosofía de grupo. Es empoderamiento femenino puro y duro. Justo en el momento preciso. El single es un tremendo éxito con 145 millones de copias vendidas en todo el mundo. El 4 de noviembre, en plena campaña prenavideña, llega el disco «Spice». Aquello ya no había quien lo parara.

Cada chica (y casi cada chico) quería ser una Spice Girl. Una en concreto. «Wannabe» y el disco eran un martillo pilón y todos se morían de ganas no solo de verlas, sino de saberlo todo de ellas. Las chicas comienzan a hacer el juego a la prensa sensacionalista, algo que pagarían más tarde, mientras Spice Girls se convierten en una marca: camisetas, muñecos, refrescos, libros, golosinas… Todo es susceptible de incorporar ese nombre que es la gallina de los huevos de oro. Y llega hasta la película «Spiceworld». Lo proclama la revista «Rolling Stone»: «Las Spice Girls conquistan el mundo».

Vidas desiguales

Y entonces llega lo impensable: las Spice Girls despiden a Simon Fuller, el agente que les lleva todo. Algo inesperado, toda una muestra de poder. Fuller respondía a todo lo que se espera de un representante sin escrúpulos: agenda asfixiante, obligaciones estresantes, poca disposición al diálogo, comisiones abusivas… Y sí, las Spice Girls muestran lo que es el empoderamiento femenino en toda su dimensión. Sin embargo, las chicas no encuentran un sustituto que combine bien negocios con afecto. El dinero sigue llegando a chorros, pero comienzan los problemas. La ambiciosa Geri decide irse por su cuenta mientras la prensa sensacionalista británica, fiel a sí misma, comienza a hurgar en las vidas de las muchachas.

Las Spice Girls, en acto en Milán en 2008
Las Spice Girls, en acto en Milán en 2008

El segundo disco, ya como cuarteto, se publica en diciembre de 1998 y se llama «Goodbye». El éxito continúa, pero a un ritmo decadente. También comienzan a dar síntomas de estar cansadas y afrontan proyectos en solitario. Mientras, la prensa sensacionalista encuentra un filón en Victoria y David Beckham, la supuesta anorexia de Geri, las depresiones, los celos y tantas cosas que ya es imposible discernir realidad de ficción. Como es la propia historia de las Spice Girls. En 1999 el grupo se toma un descanso y en 2001 la historia se acaba. Aquello era insostenible.

¿Qué llegó después? Lo cierto es que el recorrido de las Spice Girls muestra una trayectoria desigual. Se puede decir que todas ellas, es Victoria quien puede presumir de ser la gran celebridad de lo que quedó. No solo por su matrimonio con Beckham, sino por el éxito de sus decisiones. Empezando por la creación de su propia línea de moda. Todos dijeron siempre que era la más inteligente del grupo. Geri tuvo éxito con su disco de debut en solitario, pero ahora mismo su carrera artística no tiene relevancia. Pasó por muy malos tiempos y una tremenda depresión que visibilizó en un documental. En noviembre de 2020, estrenó una serie original de YouTube, «Rainbow Woman», que escribió, dirigió y se desempeñó como productora ejecutiva. Pasó sin pena ni gloria. Más anodinas fueron las vidas y carreras de Melanie Chisholm, que sigue haciendo música, y de Emma Bunton, locutora de radio. Todo lo contrario que Melanie Brown, cuya vida se entregó a la turbulencia con muchas decisiones equivocadas. Hasta protagonizó un deprimente «reality show» y luego tuvo un hijo con Eddie Murphy, actor a quien llevó a juicio, y ganó, por no querer reconocer la paternidad del bebé.

En el curioso Jubileo de Isabel II
Entre los invitados al Jubileo de Platino de la reina de Inglaterra destacan nombres como Elton John, Tom Cruise, Ed Sheeran o George Ezra. Y hay posibilidades de que las Spice Girls se reúnan para felicitar a Su Majestad. Fue famosa la escena de 1997 en la que en un acto benéfico se produjo un encuentro de las Spice Girls con el príncipe Carlos. Geri Halliwell plantó un sonoro beso en la mejilla del príncipe, que se quedó marcada de carmín, mientras pellizcaba el culo del heredero. «Pellizco el culo a todo el mundo», explicó en una entrevista. Aquello dio la vuelta al mundo.