Mirrors Frequency, «al infinito y más allá» bajo el influjo de Killers y U2

Bajo el influjo musical de bandas de rock anglosajonas como The Killers, U2, Coldplay, Joy Division o incluso los españoles Extremoduro, la banda novel Mirrors Frequency presenta estos días su primer disco de estudio, fruto del "contrato más rápido de la historia"de Warner Music.

Bajo el influjo musical de bandas de rock anglosajonas como The Killers, U2, Coldplay, Joy Division o incluso los españoles Extremoduro, la banda novel Mirrors Frequency presenta estos días su primer disco de estudio, fruto del "contrato más rápido de la historia"de Warner Music.

"El presidente escuchó nuestra música a las 8 de la mañana y a las 10 estábamos firmando el contrato, saltándonos todos los protocolos", cuentan en una entrevista con Efe los miembros de este quinteto que fue fundado en 2009 y que en 2012 lanzó un EP llamado "Unity".

Joaquín de Navasques (vocalista), Marvin Glockner (programador), Alex Pérez (guitarra), Dan Dapena (bajo), Javier Jiméenez (teclado) y Rafael Noriega (batería) formularon su alias artístico tras unir sus dos vocaciones fundamentales: convertirse en "reflejo"de las aspiraciones de la gente corriente y conectar con ellos musicalmente.

La materialización de ese empeño casi filantrópico es "We are the change"(2014, Warner Music). "Todos somos el cambio, la igualdad, la unidad... y este disco es un reflejo de la frecuencia que estamos viviendo ahora mismo", explican desde una filosofía que entiende "el arte como elixir, como droga legal para desconectar, pero también para motivar".

Su carta de presentación se titula "Jesus", aunque el mesías cristiano funciona como "símbolo de esperanza y positividad"antes que como icono religioso. Frente a las malinterpretaciones a las que se ofrece esa palabra en español, ayuda que los temas de su debut estén escritos en inglés, fruto del bilingüismo de su cantante, de madre estadounidense.

Al escuchar la música, sobre todo temas como "Dance", es inevitable establecer comparaciones con The Killers, "una grandísima banda y una influencia sin lugar a dudas", reconocen, pero no la única.

Citan la forma de tocar de The Edge, de U2, "su forma de investigar el sonido de la guitarra"y de trabajar el delay y el arpegio, forjando un tipo de rock que no es pesado porque este instrumento no está a la altura de la voz, sino que es "un contexto de la canción".

Aunque abundan los sintetizadores, también destacan la importancia del piano acústico, lo que les acerca a Coldplay ("aunque más cañeros", precisan) y su gusto por la variedad instrumental, como Arcade Fire.

En medio de todo ese batiburrillo "anglo", en el que mencionan aún más paralelismos con The Beatles, Joy Division, New Order y el tono de barítono de Brandon Flowers, Jim Morrison e Ian Curtis, al hablar de las melodías surgen nombres "muy españoles", como los de Paco de Lucía y Extremoduro.

"Nos gusta la suavidad de Extremoduro, esas melodías de guitarra y bajo y sus armonías, su capacidad para transmitir amor con cuatro notas", dicen, y citan temas de su disco como "Things are magic"y "White horse".

Después del balón de "oxígeno"que supuso firmar con Warner, ahora solo piensan en revalidar la confianza frente al público. "Nuestras mentes son valientes y nuestros corazones aún más, queremos ir al infinito y más allá", dicen optimistas y sabedores de que en el camino "habrá princesas, castillos y dragones".

Cautos ante las "suspicacias de ser un pastel"que pueda provocar el hecho de ser un grupo de rock amparado por una multinacional y con unas referencias musicales tan grandilocuentes, se defienden.

"Mirrors Frequency es un proyecto muy rico, en el que además de muchas ganas, hay un enorme amor por la música y por mejorar como profesionales. El salto cualitativo que se ha dado componiendo en los últimos 4 años ha sido espectacular", defiende su batería, que dice que, "de pastel, nada".