«Parsifal»: un abucheo XXL

El estreno de la nueva producción en Munich desató las iras del público contra George Baselitz, que firmaba la escenografía, y Pierre Audi

El estreno de la nueva producción en Munich desató las iras del público contra George Baselitz, que firmaba la escenografía, y Pierre Audi

A pesar de que las miradas y los oídos estaban puestos en el impresionante elenco, con un más que recuperado Jonas Kaufmann a la cabeza, los protagonistas del estreno en Múnich fueron los directores de escena y escenógrafo, que recibieron unas más que sonoros abucheos por parte del público, que bramó desde sus asientos, mientras que recompensaba con sonoros aplausos a los cantantes, empezando por el alemán de pelo ensortijado. Cierto es que se trataba de una producción muy esperada, por eso no resulta extraño pensar que los espectadores castigaron con un gran protesta a la escena. Y es que Baselitz, que no es nuevo en lo que a dirección de escena de ópera se refiere, es un artista al que hay que saber entender, aunque no parece muy lógico que haya declarado que “la música clásica me aburre”. No se entiende. La crítica ha sido muy dura y habla de un “fallo” en toda regla con este montaje tildado de “aburrido, plúmbeo y poco arriesgado”, que “no ofrece nada nuevo” y en el que “los cantantes se mueven por el escenario como si fueran policías de tráfico”.

No ha acertado con Wagner, aunque las voces sí estuvieron a la altura: Kaufmann en el papel principal, con Christian Gerhaher como Amfortas y Nina Stemme como Kundry, recibieron el calor del público, al igual que el director, Kirill Petrenko, que el año que viene subirá al podio de la Filarmónica de Berlín como su director. Días antes del estreno una imagen corrió como la pólvora por las redes: la fotografía que recogía el descanso en un ensayo de Koch, Pape y Kaufmann, perfectamente maquillados y vestidos para sus papeles y animando con mucho brío a la selección alemana en el Mundial. Hay tiempo para todo.