Lluís Pasqual: «De alguna manera, es un reconocimiento a todo el teatro»

La Razón
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Es uno de los directores teatrales que mejor conoce a Núria Espert, una colaboración que se inició en 1978, cuando la dirigió por primera vez en «Una altra Freda, si ús plau» y que se ha extendido hasta hace pocas semanas, en «El rei Lear», siempre en el Lliure como escenario. Ayer, Lluís Pasqual (en la imagen) no podía disimular su entusiasmo ante la noticia del premio: «Estoy doblemente contento. Primero, porque es ella y se lo merece sobradamente, y por otro lado, que yo recuerde de todos los premiados con el Príncipe de Asturias, ahora Princesa de Asturias, nunca se había reconocido a una persona de teatro, solamente Woody Allen tiene alguna conexión. Por eso es, de alguna manera, un reconocimiento para todos nosotros». Pasqual está de acuerdo con los motivos dados por el jurado del galardón, especialmente cuando destacan «la fidelidad a los ideales y aspiraciones del humanismo». El director teatral recordó ver por primera vez a Espert en «una cosa que se llamaba Festivales de España haciendo “Nuestra Natacha”, pero donde me conmovió fue en “Yerma”». El escenario los unió finalmente en «Una altra Freda, si ús plau»: «Un amigo en común, Terenci Moix, nos presentó y ella vino al Lliure a ver “Leonci i Lena”. Al final de la función me propuso hacer aquella Freda». Desde entonces ambos han trabajado conjuntamente haciendo Lorca, Hare o Shakespeare. Todo ello ha sido «un camino de amistad sobre el escenario». Cuando se le pregunta por características de la Espert actriz, Lluís Pasqual subraya que «la naturaleza le ha dado cosas como una disposición absoluta para hacer este trabajo, una voz preciosa que llega a todas partes sin tener que gritar, un cuerpo dúctil y un talento dramático natural. Esto se tiene o no se tiene». Respecto a la Espert directora teatral apuntó que «se inventó un personaje de directora que interpretaba muy bien, pero, como ella ha explicado, también sufría. Ella se siente mejor encima del escenario que fuera de él, pero como es una mujer de teatro de arriba a abajo, si un día se sentara en la mesa de luces también lo haría muy bien».