Juegos Olímpicos

Entrevista con Enhamed Enhamed tras el aplazamiento de los Juegos: "Tokio 2021 suena muy bien”

El nadador invidente explica cómo se preparaba en casa para la cita de Japón. Había “perdido la motivación”, pero vuelve a unos Juegos tras ocho años. El cambio de fecha le parece “la mejor decisión”

Enhmaned Enhamed
Enhmaned Enhamed

Por una llamada telefónica. Así conoció Enhamed Enhamed (32 años, Las Palmas) lo que muchos temían y que por desgracia se veía ir. Los Juegos Olímpicos de Tokio, que debían inaugurarse el próximo 24 de julio, se aplazarán hasta verano de 2021 a causa de la epidemia de coronavirus que está golpeando al mundo. Así lo anunció en la mañana de ayer el primer ministro nipón, Shinzo Abe, tras mantener una conversación telefónica con el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach. “Me he enterado de la noticia porque varios periodistas os habéis puesto en contacto conmigo, yo no me había enterado de nada”, confiesa el nadador invidente en una conversación telefónica con LA RAZÓN. “Me he tenido que informar corriendo. Llevo cuatro días evitando ver las noticias en todo lo posible”, añade quien está considerado como uno de los mejores deportistas paralímpicos de nuestro país y que tendrá que esperar, por lo pronto un año más, para que el himno español pueda volver a sonar en lo más alto del podio. “No me da pena porque la decisión que se ha tomado es la mejor posible. Es ser responsables con la sociedad y respetar también el espíritu olímpico. Si lo hubieran cancelado sí que habría sido una pena para todos los deportistas, pero también para Japón, que había apostado por estos Juegos como algo de orgullo nacional. Creo que esta decisión es la más sensata y puede hacer que los Juegos sean más grandes el año que viene”, se atreve a vaticinar el canario que se quedó ciego con sólo 8 años.

“A algunos compañeros no les ha hecho mucha gracia, pero en líneas generales todos estamos de acuerdo”, dice Enhamed que de momento, no ha recibido ningún comunicado oficial por parte del Comité Olímpico Español. “Desde el COE suelen ser muy cautelosos. Todavía no hemos recibido comunicación oficial . Estarán esperando a recopilar toda la información posible para no abrumar a la gente con comunicados”, señala. “Con quien sí he hablado ha sido con el seleccionador nacional de cara al planteamiento de la temporada”, añade.

Tras ocho largos años alejado de las piscinas, su última participación fue en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, “paré porque había perdido la motivación”, el canario que cuenta con 9 medallas paraolímpicas en su palmarés y que logró hace apenas dos semanas en Barcelona su billete para Tokio, ha conseguido, tras la confirmación oficial del primer ministro japonés, desprenderse de toda esa incertidumbre que lo ha estado acompañado estos últimos días. “Pasé de estar en Barcelona consiguiendo la marca clasificatoria para Tokio a estar más de una semana sin nadar y encerrado en casa. Eso para nosotros es un mundo porque pierdes sensaciones, se pierde el tacto del agua… Tenía mucha incertidumbre de no poder llegar a Tokio en las mejores condiciones”, dice. Para él podrían haber sido “las peores olimpiadas de la historia”. “Es como si por ejemplo sales un día de viaje sin haber hecho nunca senderismo y te vas al camino de Santiago. Lo ideal es que te fueras preparando con anterioridad para que puedas aguantar y no te duelan los pies. Esto es un símil de lo que podría suponer el volver a competir, dos meses después, al cien por cien”.

Sin piscina y “sin bañera”, matiza Enhamed entre risas, la máquina de remo que le hizo llegar el Comité Paralímpico a su domicilio de Madrid la pasada semana, se ha convertido en estos días de confinamiento en su mejor aliado. “Es el ejercicio más parecido a nadar que existe porque se trabajan todos los músculos del cuerpo. Me paso diariamente como una hora haciendo remo y mis perros lo agradecen. No se separan de mi porque les da el fresquito que desprende la máquina”, añade entre más risas.

Pese a la cancelación de los Juegos, Enhamed, que dedica buena parte de su tiempo libre a devorar libros “en los primeros días después de decretarse el estado de alama me leí tres”, no piensa bajar los brazos. “Mi rutina no va a variar. Prefiero mantenerla porque es lo que me mantiene más centrado y eso de estar tan parado en casa… Hay que mantener el cuerpo activo si no cuando acabe todo esto vamos a salir rodando”, dice.

Una carambola, cómo él mismo lo llama, lo devolvió a la piscina el pasado mes de junio. El niño, que descubrió en el agua toda esa libertad que no podía acompañarle fuera de ella, -“era el único sitio donde nadie me decía ‘ten cuidado’”, afirma-, se cansó, tras 12 años en la élite, de su sueño. “Iba a entrenar deseando que llegara el día libre”, cuenta. Pero hoy ese niño que ya es todo un hombre y que es todo un ejemplo de superación, además de intentar sacar lo mejor de cada persona, es también coaching motivacional, lo tiene bastante claro: “Tokio 2021 suena muy bien”. Por el momento toca seguir dándole a los remos y lo de tirarse a la piscina, que le "da la vida”, todavía va a tener que esperar.