La velada de boxeo que desafía al coronavirus

Nicaragua acoge ocho combates que serán televisados en directo para Estados Unidos

Nicaragua mira de reojo al coronavirus. Su liga de fútbol no se ha suspendido, tampoco el béisbol, y el gobierno que preside Daniel Ortega no ha decretado medidas de distanciamiento. Y, de repente, su capital, Managua, se ha convertido en el gimnasio al que mira Estados Unidos.

Esta noche se disputa una velada con ocho combates, ochocientos espectadores en las gradas y televisada en directo para Estados Unidos a través de ESPN. "Éste es el único gimnasio del mundo que está abierto y con actividad este sábado. Aquí no hay coronavirus”, dice orgulloso el promotor, el ex campeón del mundo del peso mosca y minimosca, el nicaragüense Rosendo Álvarez. Y el gimnasio del que habla es el Multiusos Alexis Argüello, en la capital nicaragüense.

"Aquí no tenemos coronavirus ni hay cuarentena. El Gobierno y el Ministerio de Salud han hecho un gran esfuerzo para que la pandemia no haga estragos en el país”, dice Álvarez. Las autoridades reconocen oficialmente diez víctimas por el Covid-19, pero el principal motivo para organizar la velada en Managua es más contundente: “Nicaragua es un país pobre y los boxeadores tienen que comer, no pueden quedarse encerrados en su casa”.

“Como empresa promotora de boxeo tenemos la responsabilidad de brindar a todos los fanáticos que vayan al evento las condiciones necesarias para su seguridad. Vamos a medir la temperatura a los participantes, comisionados y aficionados, habrá alcohol en gel, jabón, agua, las instalaciones son apropiadas para el evento y vamos a priorizar la salud y la seguridad de todos”, afirma Álvarez.

Se repartirán 800 entradas, pero se pedirá a los espectadores que guarden las distancias y mantengan un metro de separación entre ellos. Y los médicos, entrenadores y árbitros llevarán mascarillas y guantes de látex. Los mismos boxeadores posaban con mascarillas en el momento del pesaje previo a la pelea.

Éste es el trabajo de los boxeadores. Son personas que viven del boxeo y al no haber actividad boxística ellos no tienen trabajo. Es un dinero que no llega a su familia, un plato de comida que no llega a su mesa. Como parte de nuestra responsabilidad hemos decidido organizar este evento”, decía Ruth Rodríguez, presidenta de Búfalo Boxing, la empresa promotora, en la conferencia de prensa previa al combate.

El combate de fondo es el que enfrenta en el peso ligero a los nicaragüenses Ramiro Blanco y Robin Zamora.