Garbiñe compite, pero no le llega para derrotar a Halep en las semifinales de Roma

La rumana se vengó de la derrota en las “semis” del Open de Australia y se impuso por 6-3, 4-6 y 6-4. Garbiñe, con cuatro victorias de prestigio, ha completado un torneo notable antes de Roland Garros

Garbiñe se despidió de Roma en semifinales después de un partido durísimo ante Simona Halep. Después de más de dos horas la rumana se impuso por 6-3, 4-6 y 6-4. En la reedición de la semifinal del Abierto de Australia, que terminó con victoria de la española, Halep y Garbiñe demostraron que hay que contar y mucho con ellas para Roland Garros. La española ha cuajado un torneo notable y la número dos del mundo ya suma trece victorias seguidas, con títulos de Dubai y Praga incluidos, antes de la final en el Foro Itálico.

A la rumana le dio igual la amenaza de lluvia. Arrancó metidísima en la pista. Logró un break en el primer juego, salvó un par de bolas de ruptura de Garbiñe en el cuarto y logró otro break en el quinto. Halep gobernó el partido desde el fondo de la pista y no es que la española no respondiera. Es que del otro lado regresaban todas las bolas. El muro era inabordable. Fue el reflejo de que enfrente estaba la que es quizá la jugadora más fiable del circuito. En un tiempo en el que el trono del tenis femenino está libre, la más consistente es Halep. Su espíritu combativo y su tenis le dieron el primer set por 6-3.

Garbiñe no se rindió. Y eso que Halep volvió a mostrarse dominadora y el partido se puso otra vez cuesta arriba muy pronto. En el sexto juego y sacando para igualar a tres, la española perdió el servicio con una doble falta. La ayuda de Conchita es el factor decisivo para que en los momentos críticos Garbiñe no se derrumbe como le sucedía antes. Y el 4-2 en contra después de haber perdido la primera manga fue uno de ellos. Se reincorporó. Recuperó el break, igualó a cuatro, sumó un nuevo break y forzó el tercer set.

Halep ya no estaba tan cómoda, no se sentía segura, pero a tenacidad no hay quien pueda con la rumana. Se apuntó el primer juego agonizando con su saque. Y su gran virtud es que en cuanto ve una debilidad en la rival, va a por ella. Garbiñe le regaló un break con una doble falta y la española se topó con un 3-0 en contra para afrontar el tercer set. Con la semifinal casi imposible -llegó a estar 5-1 en contra- no rehuyó la pelea. Llegó a servir para igualar a cinco, pero las dobles faltas terminaron condenándola.

La derrota no oculta que Garbiñe se ha rearmado para Roland Garros. Ya acumula casi el mismo número de victorias que en toda la temporada pasada. El cuadro de Roma era muy exigente y ha logrado cuatro victorias de prestigio. Un rodaje notable para afrontar en buenas condiciones desde el próximo domingo el torneo en París. La ganadora de dos Grandes arrancó con un doble 6-3 ante la estadounidense Stephens. Frente a la también yanqui Coco Gauff necesitó tres sets (7-6, 3-6 y 6-3) y casi dos horas y media. Luego llegó la finalista del año pasado, la británica Johanna Konta, y Garbiñe resolvió el pase a cuartos con autoridad (6-4 y 6-1). Para alcanzar la semifinal superó el partido más complicado ante la bielorrusa Azarenka (3-6, 6-3 y 6-4). A la atípica temporada de Garbiñe sólo le falta una gran victoria. En todos los torneos antes del parón por el coronavirus fue al menos cuartofinalista. Y en el Abierto de Australia cayó en la final ante Kenin. Su reaparición en el Open USA no estuvo al nivel deseado, ya que se despidió en la segunda ronda. Pero en Roma se ha sentido cómoda. Veremos qué sucede en París.