Maradona echó a la enfermera “porque era un impedimento para consumir”

El abogado de Dahiana Gisela denuncia negligencia y afirma que Maradona era “un adicto irascible y desconectado de la realidad”.

El abogado Rodolfo Baqué
El abogado Rodolfo BaquéTwitterLa Razon

Dahiana Gisela Madrid, la enfermera que estaba en la casa de Diego Armando Maradona en el momento de la muerte del ídolo, está siendo investigada por si pudo cometer alguna negligencia médica. En el marco de su estrategia de defensa, el abogado Rodolfo Baqué ha decidido revelar detalles hasta hoy desconocidos de los últimos días del astro en su casa de de San Andrés.

El abogado ha asegurado que el 10, que fue operado el 3 de noviembre de un coágulo en la cabeza, despidió a la enfermera “porque era un impedimento para consumir”. “Ella no le podía ni dar la medicación. Ella sólo hacía lo que le decía la médico y la psiquiatra”, ha afirmado ante la Fiscalía de Argentina.

¿Negligencia médica?

El letrado, que acudió a entregar un pendrive en los juzgados, no sólo reiteró que Maradona se golpeó la cabeza y no había recibido atención médica, sino que informó que en un cuaderno interno que completaban todos los enfermeros se consignó que el 19 de noviembre Maradona había presentado un cuadro de taquicardia. “Un día después, sus pulsaciones cardíacas en reposo llegaron a 115, cuando cualquier persona en condiciones normales debería tener cerca de 80. Pese a estos datos que indicaban que algo no estaba bien, ninguno de los responsables de la salud del astro argentino adoptó medidas”, asegura.

Asimismo, Baqué ha revelado que el Pelusa hacía difícil el trabajo a los profesionales sanitarios porque se negaba a seguir las instrucciones o tomar las medicaciones. “Todo paciente que es adicto, intenta buscar un conflicto con aquella persona que no permite seguir con la adicción, en este caso el alcohol”, declaró ante diferentes medios y agregó: “Se dio un ‘Síndrome del paciente VIP’ donde los médicos avalaron la actitud de Maradona ante los tratamientos”.

Baqué también cargó contra la familia. Contó que habían creado un chat donde estaban tres hijos de Maradona, y que Verónica Ojeda iba a visitarlo, igual que Giannina. Pero aseguró que su defendida vio pocas veces en el lugar a Dalma Maradona y Claudia Villafañe.

No sé si hubo negligencia o impericia. El paciente va imponiendo sus restricciones y no dejaba a los médicos seguir el tratamiento”, dijo Baqué y agregó: “No sé si Maradona no era un paciente psiquiátrico”.

Desconectado de la realidad

El letrado amplió: “Maradona estaba desconectado de la realidad. No sé si es por las drogas que tomaba. No sé si era psiquiátrico, pero sí era adicto” y sentenció. “No sé que pasó en esa casa pero si hubiera estado en la vivienda de alguno de vosotros -dijo a los periodistas- aún seguiría vivo”.

Dahiana y Diego no tenían la mejor de las relaciones. El mejor jugador de todos los tiempos, con un psiquiatra, en tratamiento por adicción al alcohol, era un paciente difícil. En sus testimonios, la enfermera aseguró que Maradona no aceptaba que ella le administrara la medicación, que aceptaba consumir a través de un tercero. Tampoco podía quedarse en la habitación contigua. Las personas que se encontraban en la casa debían mantenían alejadas mientras dormía. “Maradona podía ser muy irascible si lo despertaban” declaró la enfermera de 36 años, con más de una década de experiencia.

Dahiana Gisela Madrid fue el centro de una fuerte polémica en Argentina cuando reconoció haber mentido en el informe sobre las últimas horas de Maradona a instancias de su supervisor. Ahora vive recluida en su casa de Villa Bosch, con todas sus rejas y persianas cerradas y se niega a hacer declaraciones a la espera de la decisión de la Fiscalía.