La gimnasta que perdió una pierna por el cáncer y ahora entrena para los Juegos Olímpicos

Kate foster es uno de esos casos de superación que nos sorprenden cada día en el mundo del Deporte

Kate Foster
Kate FosterfacebookLa Razon

Para muchos, la falta de una extremidad puede transformarse en sinónimo de inactividad física pero no para Kate Foster. Esta joven gimnasta decidió que el cáncer no podría con sus sueños y se ha convertido en uno de esos grandes ejemplos de superación que cada día nos sorprenden en el mundo del deporte. La atleta enamoró al mundo entero con sus vídeos en los que muestra una increíble habilidad a pesar de carecer de una de sus extremidades.

La dura batalla de Kate

La gimnasia era su vida pero en mayo del año 2011, con 12 años, llegó el mazazo. Se le diagnosticó una enfermedad llamada leucemia mieloide aguda y fue sometida a quimioterapia pero lamentablemente no tuvo el resultado esperado. La situación fue tan complicada que incluso estuvo a punto de perder la vida a causa de una gangrena, razón por la cual los médicos no tuvieron otra opción que amputar su pierna izquierda, para que el tratamiento tuviera un resultado exitoso. “O la pierna o tu vida”, fue el ultimátum que trasladaron los médicos

Kate ya llevaba años practicando deportes antes que le diagnosticaran el cáncer. Con tan sólo 7 años, la joven nacida en Rockford (Illinois, EEUU) ya practicaba crossfit y posteriormente empezó hacer gimnasia, dos actividades que compaginaba. La grave enfermedad y la operación que tuvo que enfrentar, no presentaron impedimento alguno para que pueda seguir practicando sus deportes, es más, lejos de desanimarse, Kate centró sus esfuerzos en recuperarse y prepararse para poder utilizar una prótesis que le permitiría volver al gimnasio, y efectivamente, dos meses después de su amputación ya volvió a entrenar.

La joven deportista mantuvo una preparación constante y ese gran esfuerzo tuvo su recompensa, ya que en enero del año 2016, pudo participar nada más y nada menos que en los Bravo Classic, una competición de la cual forman parte los mejores gimnastas jóvenes del país. “Me gustan los retos. Especialmente cuando alguien dice que hay algo que no puedo hacer”, aseguraba entonces la deportista estadounidense.

“El hecho de tener un cuerpo tan fuerte, acostumbrado desde pequeña a la gimnasta y el crossfit, me ayudó a recuperarme mucho más rápido. De hecho, los médicos decían que de no haber sido así, podría haber muerto entonces”, explica Kate en un vídeo que colgó la propia organización de los Crossfit Games en internet. Hoy, su ejemplo es utilizado por el hospital que la trató y por diversos centros deportivos estadounidenses como motivación para otros jóvenes que pasan por calvarios similares.”

Con la vista puesta en Tokio

Gracias a una dura pelea y al apoyo de su entrenadora, Denise Cooper, Kate pudo seguir compitiendo y seguir cosechando éxitos, el año pasado quedó segunda en el campeonato nacional y ahora se prepara intensamente para los Juegos Paralímpicos de Tokio.

Pero este no es su único sueño. Kate, que ahora tiene 21 año, quiere ser médico: “Soy una estudiante de medicina, gimnasta y amputada. Quiero hacer por otra persona lo que mis médicos han hecho por mí. Quiero ser esa persona que salve la vida de un niño”.