El Atlético, mucho más que un vecino incómodo

La Liga la ha ganado el mejor. Nada de VAR, de árbitros o de demérito del Madrid

Koke Resurrección celebra el título del Atlético en Valladolid
Koke Resurrección celebra el título del Atlético en ValladolidAFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Ganó el que más luchó, el que más méritos hizo, el que fue durante toda la temporada por delante, pero quiso dejar su impronta de sufrimiento hasta el final. Es la historia del Atleti. Riesgo, estrés, sobresalto. Emoción. Nos gustaría conseguir las ligas con algo más de tranquilidad, pero entonces sería otro equipo. El Atleti, que ya no es el Pupas, las logra todas en el último partido. Con Simeone ha dejado de ser el Pupas para convertirse en un enemigo temido. Año tras año en posiciones de Champions. Dos coronas con el Cholo de entrenador. Once Ligas para un club que ha dejado de ser un simple vecino incómodo para pasar a arrebatarle galardones al Madrid y al Barça.

Y ha vencido el mejor. Hubiera sido injusto que lo hiciera el Madrid y más injusto aún el equipo de Koeman. Lo suyo es que el Atlético se hubiese proclamado triunfador hace seis o siete jornadas. No lo hizo por el conservadurismo natural de su entrenador, en exceso defensivo a veces, exasperante con frecuencia, pero sólido a la hora de mantener las posiciones. Aunque sea una pena no haber visto la temporada entera al equipo contundente de la primera vuelta, arrollador en todas las líneas, inexpugnable atrás y temible en el ataque.

El Atlético se ha impuesto no porque esta Liga se la haya regalado nadie ni por el VAR ni por los árbitros. Tampoco por demérito del Madrid, como dicen algunos. La ganó quien más la trabajó. La fuerza de Llorente. La velocidad de Carrasco y Trippier. La habilidad de Correa. La inteligencia de Joao Félix. La cabeza de Giménez. Las manos de Oblak. Las piernas de Luis Suárez. Ha vencido Simeone y hemos vencido todos los que nos sentimos colchoneros cuando perdemos y cuando ganamos. Y este torneo lo hemos ganado por mérito propio. Paso al campeón.