Fútbol

Puños fuera: Somos los mejores anfitriones

El domingo el Santiago Bernabéu albergará la final de la Copa Libertadores. De esta forma, el Coliseum blanco completará su particular póker de grandes acontecimientos: la final de un Mundial, la de la Eurocopa del 66, algunas de Champions, más varias de Copa del Rey. Y ahora, broche de oro entre los dos grandes del fútbol argentino, River y Boca.

Estaremos a la altura

Madrid es una ciudad abierta a todos y nuestro histórico estadio es el escenario perfecto, una vez que se resuelvan los recursos de ambos clubes. Tendremos una presencia masiva de nuestros hermanos argentinos, los que viven en la capital y los que se desplacen también de España, Europa y, por supuesto, de ese querido país. Claro que los graves incidentes ocurridos antes del choque de vuelta han sido decisivos. Todos hubiésemos deseado que no se hubiesen producido, pero una vez puestas las cosas así, os digo que Madrid, el Bernabéu y los madridistas y españoles estaremos a la altura.

Jugué en La Bombonera

Tuve la oportunidad de enfrentarme como jugador del Madrid a estos dos grandes clubes. Primero lo hice contra Boca en una Copa Iberamericana, que conseguimos ganar a doble partido. Saltar a la Bombonera fue una experiencia única, inolvidable: perdimos 2-1, pero conquistamos el trofeo porque en el Bernabéu habíamos vencido 3-1. Contra River jugué en Mendoza un amistoso y ganamos 4-1. Me enfrenté a magníficos futbolistas como Navarro-Montoya, Arruabarrena, Da Silva, Almeyda, Berti, Rojas.. . Y en aquel equipo estaban entre otros Zamorano, Chendo, Prosinecki, la Quinta del Buitre... un gran equipo. Insisto: lo que ha pasado no se puede borrar, pero ahora Madrid y el Bernabéu dignificarán la final.