El Barça gana el doble de Ligas que el Madrid desde Cruyff

El conjunto azulgrana conquista una Liga que tuvo que ganar dos veces. Sufrió una pájara cuando parecía que lo tenía hecho, pero reaccionó bien en las últimas cinco jornadas

Los jugadores del Barcelona celebran la obtención del título de Liga en 2013

El conjunto azulgrana conquista una Liga que tuvo que ganar dos veces. Sufrió una pájara cuando parecía que lo tenía hecho, pero reaccionó bien en las últimas cinco jornadas

Reaccionó el Barcelona a tiempo para conquistar un título que tuvo que ganar dos veces. Después de la racha de 39 partidos sin conocer la derrota, entre todas las competiciones, tomó una ventaja en la Liga que parecía definitiva. «Este récord no servirá de nada si no ganamos títulos», repitió Luis Enrique en varias ocasiones. El Atlético y el Real Madrid estaban lejos: a un máximo de nueve puntos los rojiblancos y a doce los chicos de Zidane. La inercia ganadora de los azulgrana no hacía pensar lo que se ha vivido en las últimas jornadas. El tridente del Barça, causante de todas las alegrías del equipo, entró en colapso y las consecuencias fueron desastrosas: fuera de la Copa de Europa, eliminados en cuartos de final por el Atlético, y cuatro jornadas consecutivas sin ganar en la Liga, incluidas tres derrotas seguidas (una en el Clásico), algo que hacía más de diez años que no sucedía, lo que dejó la ventaja en nada. Había que volver a empezar de nuevo en un campeonato que parecía hecho, con la pujanza y la esperanza de los que venían por detrás, animados al ver que lo que parecía imposible ya no lo era.

Sin margen de error, volvió el mejor Barcelona. Las últimas cinco jornadas, en las que vivía al límite, se han saldado con cinco victorias, con 24 goles a favor y ninguno encajado. Si defensivamente había dejado dudas el equipo, se conjuntó a tiempo para no perder un campeonato histórico. El trío ofensivo del Barça se conectó y con ellos todo volvió a funcionar. Messi, en un papel más de pasador que otros años, ha sido el dueño de las operaciones. Luis Suárez, el del gol. Hasta Neymar se enganchó a tiempo en las dos últimas jornadas. Recuperó la electricidad el brasileño. Al lado de ellos, el resto del equipo también creció. Sin más preocupaciones que la Liga, Luis Enrique dejó a un lado las rotaciones y apostó en todo momento por el equipo titular habitual. El técnico acumula dos Ligas en dos años al frente del Barça, para continuar con la inercia ganadora de los últimos tiempos. Excepto el curso del Tata Martino, en el que sólo conquistó la Supercopa, lleva una década el equipo del Camp Nou celebrando al menos un título «gordo». En lo que se refiere al campeonato de la regularidad, son seis éxitos de los últimos ocho. Sólo perdió la Liga de los 100 puntos de Mourinho y la que ganó el Atlético de Madrid al empatar en el estadio barcelonista en la jornada final.

En el capítulo negativo del curso está que los fichajes (Arda y Aleix) no han terminado de encajar y que el ruido extradeportivo no ha terminado de abandonar al club. Messi, Neymar, Mascherano o Adriano han tenido problemas con Hacienda. Después, Piqué ha asumido un protagonismo excesivo a través de las redes sociales. El central se ha calmado en los últimos meses y además ha ejercido de capitán, saliendo hablar y a dar el discurso que necesitaba el equipo en cada momento de bajón.