Fútbol

La Eurocopa de Poisson o cómo las matemáticas explican los goles tardíos

El 30% de los goles llega tras el minuto 85. Y más del doble en la segunda mitad que en la primera. Según los matemáticos, que utilizan la «distribución de Poisson», es lo habitual en el fútbol

Piqué marca de cabeza en el partido ante la selección checa
Piqué marca de cabeza en el partido ante la selección checa

El 30% de los goles llega tras el minuto 85. Y más del doble en la segunda mitad que en la primera. Según los matemáticos, que utilizan la «distribución de Poisson», es lo habitual en el fútbol

En 2014, el mexicano Raúl Rojas fue premiado en Alemania como el mejor profesor universitario del país. Su idea, su plan de futuro, es que los coches rueden sin necesidad de conductor, guiados por un ordenador central. Investiga eso, da clases, dirige tesis y, cuando puede, ve partidos de fútbol, sobre todo de Eurocopas y Mundiales. Los ve como aficionado, los estudia como matemático. Y saca conclusiones: «La mayor parte de los goles en el fútbol se marcan en la segunda mitad. En los Mundiales, hasta un 60 por ciento de los tantos se marcan después del descanso», dice a este periódico Raúl Rojas, director el departamento de Inteligencia Artificial de la Universidad Libre de Berlín. En 2014 publicó en alemán un libro sobre matemáticas y fútbol y, después de un estudio detallado de los Mundiales, llegó a esa conclusión. La Eurocopa que se está disputando en Francia continúa, de manera radical, con esta tendencia.

Según las cifras que maneja la UEFA, se han marcado 14 goles en la primera mitad de los encuentros (sin contar los dos choques disputados ayer) y 33 tras el descanso. Es decir, más del doble. «Los cambios van a jugar un papel importante en el torneo. Los partidos están más espesos al principio y ganan rapidez a medida que avanzan», decía Hodgson, seleccionador inglés, que ganó el partido contra Gales en los últimos minutos. Como Inglaterra, Francia, República Checa, España o Italia han decidido alguno de sus partidos cuando el reloj se acercaba al final.

Cuanto más próximo esté el último segundo, más probabilidades existen de que se marque un tanto: casi el 30 por ciento de los goles de esta Eurocopa han llegado cuando se había superado el minuto 85, es decir, cuando ya no se puede especular y hay que jugársela, cuando ya es a vida o muerte, poder clasificarse o volverse a casa. Según «The Guardian», en la Eurocopa de 2008, poco más del 20 por ciento de los tantos se marcaron después del minuto 85. En 2004 no superaban el 15, tampoco en 2012. No es casualidad, es una estadística que se repite en la historia. «En el Mundial 2010, en los primeros 15 minutos se marcaron 15 goles; en los últimos, 35. La probabilidad de que caigan goles es mayor al final, casi se puede decir que el doble de valor que al principio del encuentro», continúa explicando el profesor Rojas desde el otro lado del teléfono.

Sucede en la Eurocopa, sucede en los Mundiales y también en las Ligas. Los últimos minutos suelen ser más decisivos que otros. «No creo que sea cansancio», explica el profesor, «sino que los futbolistas saben distribuir la energía durante todo el encuentro: empiezan un poco más despacio y, al final, el que va perdiendo va subiendo la intensidad», cuenta, y eso obliga al rival a hacerlo también. Los matemáticos se basan en la «distribución de Poisson», que se utiliza en un proceso de poca probabilidad y cuyo intervalo es aleatorio. Es decir, en los goles: aleatorios e improbables

Y también escasos, dice Rojas. En los años 30 se marcaban cuatro por partido; tres en los 70; 2,2 en el Mundial de 2010; 1,96 en esta Eurocopa, el balance más pobre que en cualquier Copa del Mundo y cualquier Eurocopa desde 1980. «Los equipos son más fuertes y casi todas las selecciones cuentan con jugadores que juegan en grandes Ligas», continúa el profesor mexicano.

La Copa América le pilla a desmano a Raúl Rojas y más ahora que han eliminado a México y la Eurocopa la seguirá con interés cuando pase esta fase de tantos equipos, pero, además de los goles, deja otro dato para los porteros. Los penaltis, antes, se tiraban a la izquierda o la derecha. Ahora, el 25 por ciento va al centro. El portero tiene igual de posibilidades de pararlo si se queda quieto.