0-1. Benzema acerca la Historia

En una temporada en la que los partidos se suceden sin tiempo para otra cosa ni para descansar, los profesionales saben que tienen que dosificar sus fuerzas y su intensidad.

En una temporada en la que los partidos se suceden sin tiempo para otra cosa ni para descansar, los profesionales saben que tienen que dosificar sus fuerzas y su intensidad. Cuando el Real Madrid, ayer en Basilea, hizo el gol que le daba la décimoquinta victoria consecutiva e igualaba la marca de los Madrid de Miguel Muñoz y de Mourinho, se tomó el choque con una calma desconocida. Juega el sábado en Málaga y la clasificación como primero para los octavos de la «Champions» estaba conseguida. No había que gastar sudores que más adelante quizá sean necesarios. Aunque por momentos dio la impresión de que los blancos se conformaron demasiado pronto, con un resultado algo corto.

El equipo de Ancelotti tenía ayer dos deberes: ganar, claro, y que Sergio Ramos viese una tarjeta amarilla para cumplir ciclo en el último encuentro del grupo y llegar limpio a octavos. Las dos cosas las cumplió en la primera mitad, después pasaron los minutos sin más tensión que la que le quiso imprimir el Basilea, un buen equipo, tenaz y que apretó al Madrid. La mejor ocasión que tuvo la desbarató Keylor Navas con la agilidad que le ha hecho famoso. El portero de Costa Rica siguió sumando minutos, mientras Casillas se tomaba un descanso. Aseguró Carlo Ancelotti que iba a jugar porque quiere que no se descentre y su titularidad en los días sueltos como el de ayer ya ha dejado de ser noticia.

Su parada, la que le dio una seguridad que no mostró en alguna salida, sucedió en los minutos que más sufrió el Madrid, ayer con menos capacidad de sacrificio por parte de los de adelante, lo que hizo que los locales tuviesen el balón durante parte de la segunda mitad. Hasta que Ancelotti dio paso a Ilarramendi, un centrocampista, y quitó a Benzema para jugar con Bale y Ronaldo arriba, y el equipo recuperó algo de la compostura que había perdido durante unos minutos. El Basilea perdió empuje y el conjunto español volvió a tener más la pelota y oportunidades claras para aumentar la ventaja. Bale tiró al larguero en su mejor acción de una noche algo desdibujada y Ronaldo falló un remate en los que no suele equivocarse.

De todos modos, encuentros como el de ayer tampoco sirven para sacar conclusiones sobre la forma de jugar porque faltó competitividad para medir al Madrid. Sí que vale es para demostrar que hay pocas parejas en ataque tan bien avenidas como Cristiano Ronaldo y Benzema. El primero es un depredador del área, un futbolista que ayer igualó los 71 tantos de Raúl en la Copa de Europa, que va a pelear con Messi por ser el mejor goleador hasta el final de los tiempos o hasta que alguno de los dos se retire. Como todas las batallas que están viviendo estas dos carreras paralelas, será apasionante.

Ronaldo mete goles con la misma facilidad con la que Benzema los crea. El partido de ayer fue oscuro, a veces intrascendente, un día casi burocrático, para no recordar en la trayectoria de un Madrid histórico, pero el francés tuvo tiempo para inventarse una jugada que lo decidió todo.

Es un delantero centro, pero arrancó por la banda izquierda, se le presentó delante un rival y le enseñó el balón y después se lo escondió. Cuando el defensa quiso encontrarlo, Karim ya estaba en la línea de fondo, dando un pase atrás para que marcase, otra vez, Cristiano.

Esa jugada del francés fue lo mejor del Madrid, que después se limitó a conservar el resultado. Como sucedió en el encuentro de Ipurua, Ancelotti decidió acabar el partido con dos centrales y cuatro laterales. Salieron Nacho y Marcelo por Isco y James, para ganar minutos al reloj y el Basilea creyó hasta el último segundo que podría empatar el encuentro.

No lo hizo y aunque el Real Madrid no protagonizó su partido más brillante, éstos también valen para sumar victorias y alcanzar las quince consecutivas. Está a un paso, y sólo estamos en noviembre, de convertirse en un conjunto único.

- Ficha técnica:

0 - Basilea: Vaclik; Degen (Hamoudi, m.76), Schär, Suchy, Safari; Derlis González, Elneny, Frei (Díaz, m.84), Zuffi (Kakitani, m.87), Gashi; y Embolo.

1 - Real Madrid: Keylor Navas; Arbeloa, Varane, Sergio Ramos, Coentrao; Kroos, Isco (Nacho Fernández, m.92), James (Marcelo, m.89); Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema (Illarramendi, m.71).

Gol: 1-0, m.35: Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Milorad Mazic (SRB). Amonestó a Degen (45), Suchy (53) y Schär (80) por el Basilea; y a Sergio Ramos (43), Coentrao (48) por el Real Madrid.

Incidencias: encuentro de la quinta jornada de Liga de Campeones, disputado en Saint Jakob Park lleno, con 37.500 espectadores en las gradas. En el minuto 89 varios aficionados invadieron el terreno de juego e interrumpieron el partido durante unos minutos.