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Un resaca interminable: del informe pericial del Betis a la renovación de Jordán

El Betis trata de demostrar con un peritaje que el jugador fingió y el Sevilla prolonga su contrato tres años

Joan Jordán, instantes después de la agresión en el partido de Copa
Joan Jordán, instantes después de la agresión en el partido de Copa FOTO: AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

El derbi sevillano en los octavos de final de la Copa (2-1 para el Betis) que se prolongó veinte horas por la agresión a Joan Jordán, un hecho ya de por sí deplorable, ha degenerado en un bochorno sin fin. Desde la misma noche de autos, el club verdiblanco se entregó a la teoría de que aquello no habría sido para tanto de no haber mediado el empeño sus rivales, la víctima y Julen Lopetegui sobre todo, por agrandar el suceso con un rigodón mentiroso tendente a provocar la suspensión del partido. Y en su empeño, ha pagado (¡¡!!) por un informe pericial que, desde el momento mismo de su filtración, luce en las antologías de la literatura humorística en lengua española.

El tocho (o truño) es una hilarante sucesión de «palabros» de veintitantos folios que demuestra, mediante una vanguardista tecnología multidisciplinar... lo que toda España había visto durante la retransmisión televisiva, en abierto, del partido: que Joan Jordán es alcanzado por un objeto, cae, se levanta hecho una furia, discute con dos rivales, deambula un rato por el césped, habla con su entrenador y se sienta a instancias de éste. ¿Por qué lo manda Lopetegui al suelo? Porque es lo que hay que hacer con alguien que ha sufrido un traumatismo craneoencefálico y tal fue el diagnóstico del centrocampista no del médico del Sevilla, sino de un facultativo que lo evaluó en un hospital.

Otra cosa es que en el Betis existan dudas –legítimas– sobre la veracidad de ese parte, lo que debería motivar una inmediata denuncia del firmante al Colegio de Médicos y al Juzgado de Guardia, por tratarse de un delito penal. Si así no fuera, que no va a ser, resultará que estamos ante una maniobra –legítima también– del club para intentar atenuar el duro castigo de dos encuentros de clausura del Benito Villamarín que le ha impuesto el Comité de Competición.

En el Sevilla, la única reacción ha sido la del presidente Pepe Castro, que ha llamado con su habitual tono conciliador a «no calentar el derbi» de dentro de un mes en el Sánchez-Pizjuán. A Joan Jordán, eso sí, le han endulzado el día con el anuncio de su renovación hasta 2027, tres años más de los que tenía.