Real Madrid

El Real Madrid se agarra a la Liga y remonta en Villarreal

El Real Madrid continúa con un punto de ventaja sobre el Barcelona.

Álvaro Morata celebra su gol con sus compañeros del Real Madrid
Álvaro Morata celebra su gol con sus compañeros del Real Madrid

El Real Madrid mantuvo el liderato de LaLiga Santander tras imponerse por 2-3 ante el Villarreal en un partido que llegó a ir perdiendo por 2-0 en la segunda mitad.

El gol de Bakambu puso al Real Madrid contra la pared, frente a sus fantasmas de lo vivido en el invierno de hace dos años y también frente a su imagen en el espejo, de equipo desordenado puede que indolente. El Villarreal le ganaba con dos tantos de ventaja después de haber perdido en Valencia y después de que el Barcelona ganase en el Calderón. Era el momento del miedo, de perder y perderse, de verse superado. Era un equipo sin juego, que no sabía si presionar o esperar y que hacía mal las dos cosas, que tuvo algunos minutos la pelota, pero que cuando era superado por el centro y por las bandas, donde Carvajal y Marcelos sufrían frente a Adrián y Castillejo. Todo eso y el marcador en contra y sólo 35 minutos para entregarse o dejarse la vida en ello.

Y eligió lo segundo.

Movió el banquillo Zidane, un cambio que varió radicalmente el signo del partido. Casemiro era un intocable, había jugado casi todos los minutos desde que volvió de su lesión, el futbolista que agarra al equipo. Pero había que desmelenarse, arrasar sin mirar atrás. Zizou dio paso a Isco, quitó al brasileño y situó a Kroos como mediocentro. Fue Isco quien cosió el ataque del Madrid. Encontró su posición en la media punta y pidió la pelota siempre, para devolverla, para hacer jugar al equipo. El Madrid de antes de Isco era un equipo con poco criterio, en el que sólo Kroos intentaba hacer jugar, pero sin mucho éxito. Con los tres de arriba ya listos, los de Zidane prefieren el vértigo a la pausa y más si Benzema no le sale el día. Con Modric en su versión más irregular y con los laterales ocupados más en defender, el Madrid no hilaba. Isco lo transformó todo. No sólo hizo jugar a todos sus compañeros. En el tercer gol, en el de la victoria, fue él quien robó la pelota que empezó la jugada.

Los extremos del Villarreal, tan peligrosos antes, tuvieron que empezar a pensar en parar a los laterales del Madrid. Marcelo ya era un delantero más y Carvajal encontraba el pasillo que no había podido utilizar antes. El equipo local, que con tanto estilo había manejado el partido antes, con Bruno y Trigueros al mando, languideció, sintió el peso de lo que le venía encima y perdió la cara al partido. Es mucha responsabilidad ganar al Madrid, hay que aguantar de pie noventa minutno y no es sencillo. No lo hizo el equipo de Escribá. Ya no sabía tapar las bandas y ya no podía encontrar el camino hacia la portería. Metió un gol Bale, en un remate de cabeza y el Madrid creyó.

Centraba el Madrid desde los lados, porque ahora Isco atraía a los rivales por el medio. Por fin se abrían huecos, se movía al equipo rival, el líder de la Liga llevaba la iniciativa. Tenía carácter, el que le ha acompañado a lo largo de la historia, pero también ideas, el modo de hacerlo. El Villarreal no tenía salida y se volvió loco cuando el colegiado señaló el penaltiq que no era con el que Cristiano marcó el tanto del empate. El balón le golpea tras un rebote, de manera involuntario. Sentía el miedo el Vilarreal y el tanto de Cristiano fue casi como firmar su sentencia de muerte.

Ya no había vuelta atrás en el partido. Zidane hizo otro cambio decisivo, para insistir en el juego de su equipo. Benzema había tenido un día de los suyos, con tanta sangre fría que parece indolencia. El técnico le quitó para dar salida a Morata: es decir para rematar todos los balones que tanto Carvajal como Marcelo ponían en el área. Hay momentos en los partidos que parecen irreversibles y el choque de ayer en Villarreal había llegado a ese punto. Tenía 15 minutos y a los locales les temblaban las piernas, mientras el Madrid se creía capaz de todo. El mismo equipo que había tirado 55 minutos y que se metía en un lío tremendo en la Liga, era ahora el que pensaba que no había nada imposible. Marcó Morata, que ya lleva varios goles así esta temporada y el líder recuperó su autoestima y su optimismo, que tan dañados estaban pocos minutos antes.

Así ha sido el partido en directo

2 - Villarreal: Sergio Asenjo (Andrés Fernández, m.35), Mario, Musacchio, Víctor Ruiz, Jaume Costa, Bruno Soriano, Trigueros (Rodri, m.76), Jonathan dos Santos, Castillejo, Adrián (Cheryshev, m.58) y Bakambu.

3 - Real Madrid: Keylor Navas, Carvajal, Pepe, Ramos, Marcelo, Casemiro (Isco, m.58), Modric, Kroos, Bale (Lucas Vázquez, m.89), Benzema (Morata, m.77) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 1-0, m.50: Trigueros. 2-0, m.56. Bakambu. 2-1, m.64: Bale: 2-2, m.74: Cristiano, de penalti. 2-3, m.83: Morata.

Árbitro: Gil Manzano (Colegio extremeño). Expulsó con tarjeta roja al entrenador del Villarreal, Fran Escribá. Mostró tarjeta amarilla a los locales Bruno, Soldado (en el banquillo), Álvaro (en el banquillo) y Mario, y al visitante Pepe.

Incidencias: partido de la jornada 24 de la Liga disputado en el Estadio de la Cerámica ante 21.415 espectadores. EFE