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El Barcelona y Joao Félix se desatan ante el Atlético (1-0)

El equipo de Xavi juega el mejor partido del curso, genera muchas ocasiones, pero sólo acertó en una el portugués ante el equipo al que pertenece. La reacción final del Atlético la detiene el portero Iñaki Peña

GRAF7581. BARCELONA, 03/12/2023. El delantero portugués del Barcelona, Joao Felix, supera al portero esloveno del Atlético de Madrid, Jan Oblak, y consigue el primer gol de su equipo durante el partido correspondiente a la jornada 15 de LaLiga que disputan FC Barcelona y Atlético de Madrid este domingo en el Estadio Olímpico de Barcelona.- EFE/ Alberto Estévez
Joao Félix supera la salida del Oblak para marcar el gol del triunfo del Barcelona ante el AtléticoAlberto EstévezAgencia EFE

El Barcelona se reencontró con su mejor versión ante el Atlético de Madrid para lograr una victoria que significa mucho para los azulgrana tanto a efectos clasificatorios como por la moral que supone jugar por fin bien al fútbol, además ante un rival directo (aquí puede ver el minuto a minuto y la ficha del partido). Era el día de Joao Félix y el portugués no tuvo dudas después de rematar de forma sutil con la pierna izquierda, poniendo el balón por encima de Oblak: marcó y lo celebró; se subió a la valla y abrió los brazos. Después sacó los puños.

Acertó Joao lo que habían fallado sus compañeros en una primera parte de pesadilla para el Atlético. El equipo de Simeone está mostrando esta temporada una versión más ofensiva, pero no pudo hacerlo en Montjuïc porque no tenía el balón. Lo perdía demasiado rápido cuando el rival le apretaba, no salía, no encadenaba pases, y se condenó a su vieja versión, la de resistir mayormente cerca de su área. A los dos minutos la armadura rojiblanca ya estaba abollada, pero sin llegar a "tocar" la piel porque Raphinha no acertó a llevar la pelota a la portería tras una combinación con Pedri y Lewandowski perdonaba una oportunidad tras otra. El polaco se desesperó porque en circunstancias normales tendría que haber convertido alguna de las que le llegó. «Tenemos que buscarlo más», había advertido Xavi. Y Koundé y Raphinha lo hicieron desde la banda derecha, donde generaban superioridad y ganaban todo el rato la línea de fondo o los centros con ventaja. Por tierra y por aire falló el delantero.

Curiosamente, el gol llegó por el otro lado, aunque comenzó en ellos dos. En realidad algo antes, en Pedri, que bajó a recibir un balón, le presionó Giménez y por ahí empezó el desequilibrio: el canario no pasó atrás, se giró y lo hizo hacia delante, y la pelota fue a Koundé, a Raphinha y a Joao Félix, que ganó el duelo a un blando Nahuel y la mandó para adentro.

El Atlético había tenido una pequeña llegada con una combinación entre Nahuel y Llorente por la derecha, y tuvo la verdaderamente clara cuando pudo correr. Llorente superó en el esprint a Araujo y se la dio a Griezmann, que remató cruzado, pero se encontró con la pierna de De Jong. Retrocedió de maravilla el neerlandés.

El resultado parecía corto al descanso. De Jong, Gündogan y Pedri se encontraron por fin y los chicos del Cholo parecían llegar siempre tarde. Se estaban cargando de tarjetas (Giménez, Witsel, Koke), incapaces de frenar a un hipermotivado Joao Félix, que no sólo regateó, también peleó para llevarse los balones divididos.

Hizo tres cambios Simeone al descanso, con la entrada de Lino, Correa y Azpilicueta, y recuperó un par de balones prometedores el Atlético. Arrancó más entonado, pero el Barcelona no bajó el nivel y empezó a encontrar con facilidad a Pedri, que se convirtió en el amigo de todos, el que conectaba líneas, e incluso una banda con otra con esa facilidad pasmosa con la que juega al fútbol. En una de las combinaciones con Raphinha la pelota acabó en el poste. La mejor noticia para el Atlético era que el partido seguía en un puño.

Se fue acercando a la portería de Iñaki Peña y Morata tuvo la ocasión de empatar. Agotó los cambios el Cholo cuando Xavi ni había movido su banquillo. Entraron Memphis y Saúl y el partido ya empezó a equilibrarse. No robaba ya las pelotas tan rápido el Barcelona y el encuentro mantuvo un ritmo alto para dejar un cuarto de hora final vibrante, con un ritmo impresionante y la gran oportunidad de Memphis de empatar con un lanzamiento de falta maravilloso, sólo superado por la parada de Iñaki Peña, que repitió intervención ante Correa en el descuento, con el argentino solo.

Le faltó más gol al principio al Barça y le empezaron a faltar piernas al final, pero resistió el asalto final de los rojiblancos e incluso Lewandowski perdonó alguna ocasión más en la locura del ida y vuelta.