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El Chiringuito de Pedrerol: Carlo, qué grande eres

Está haciendo un trabajo fantástico y ha firmado un año histórico. Es más que el pacificador que necesitaba el Madrid

Ancelotti consiguió en Marruecos su cuarto título con el Madrid y el 16º de su carrera como entrenador
Ancelotti consiguió en Marruecos su cuarto título con el Madrid y el 16º de su carrera como entrenadorlarazon

¿Acaso es incompatible defender a Mourinho y aplaudir a Ancelotti? Seguro que no. El italiano acaba de firmar el mejor año de la historia del Madrid con un trabajo fantástico. Pero fue Mourinho quien recuperó la autoestima de una afición que se había acostumbrado a perder y de unos jugadores que no podían con el Barça. Que le veían con envidia y se enfrentaban a él con temor. Era el mejor Barça de la historia hasta que el portugués acabó con él. Mourinho también hizo bien las cosas, aunque no se lo quieran reconocer. Huyó de fobias y filias. Me mueve el instinto. La pasión, que hace girar el mundo. Pero no el rencor, que lleva al fracaso. Soy de «Mou»... y de Ancelotti.

- El luso desquició al Barça de Pep

Mourinho desquició a Guardiola, que acabó tomándose un año sabático en Nueva York preparando su aterrizaje en Múnich. Apostó fuerte. Exigió el máximo a sus jugadores. Los hizo jugar al límite, dejar los egos en el vestuario y pensar exclusivamente en el grupo. Algunos, como Casillas, no lo entendieron, aunque el Madrid estuviera tres años rozando la «Décima» con la yema de los dedos tras caer seis años seguidos en octavos. Pero el portugués tuvo que decir adiós con tristeza. Con la rabia de no haber podido completar su trabajo. Sabiendo que el objetivo estuvo muy cerca, pero que el fútbol vive de resultados. Y pese a todo, el ganador «Mou», «The Special One», pasará a la historia como uno de los mejores entrenadores que ha tenido el Madrid.

- Ancelotti llegó en el momento justo

Ancelotti ha sabido ocupar su lugar. Con la modestia de los grandes. Carletto llegó en el momento justo. Había que restañar viejas heridas y hacer grupo. Y dejó todo el protagonismo a sus jugadores. Cuidando los detalles. Me quedo con su imagen tras conquistar el Mundial de Clubes, saludando uno a uno a todos los futbolistas de San Lorenzo y organizando la recogida de medallas de los suyos. No se le escapa nada, siempre atento a todo y a todos.

- Mucho más que un pacificador

Ancelotti es el pacificador que necesitaba el Madrid... y mucho más. Puso paz, pero también criterio. Se comporta con clase, pero es un gran estratega. Tiene todo bajo control, pero lo hace con mano izquierda. Es buen tío y tiene una gran personalidad. Ha sido un regalo para el madridismo.

- Navidad Blanca

Carletto era la asignatura pendiente de Florentino. Siempre le quiso, pero encuestas que manejaban el club y los medios retrasaron su llegada. Ahora Ancelotti está haciendo historia y se ha labrado un hueco en el corazón de todos los madridistas, incluso el de los «mourinhistas». Es muy grande. Capaz de emocionar al madridismo cantando el himno de la «Décima», una de las postales que ha dejado, o de construir un equipo que no parece tener límites. Le ha brindado a sus aficionados unas Navidades Blancas. Felicidades.