Osorio, el ídolo al que todos querían fuera

«Fuera, Osorio», era el grito de la afición mexicana hace sólo un año cuando su selección fue eliminada en semifinales de la Copa de Oro por Jamaica. Una derrota que se unía al humillante 0-7 de la Copa América de 2016 contra Chile. «¿Es Juan Carlos Osorio el peor entrenador en la historia de México?», se preguntaba el diario «Vanguardia». La respuesta que daban los números era justo la contraria. Nadie ha conseguido las cifras del colombiano. Sin embargo, a los mexicanos no les convencen sus métodos, que no haya ganado ningún campeonato ni sus excesivos cambios, ya que no ha repetido alineación en los 50 partidos que ha dirigido al «tri». Juan «Cambios» Osorio le llaman algunos. Tampoco ayudó su expulsión en la última Copa Confederaciones que le costó seis partidos de sanción. Bajo su mandato, la selección mexicana se ha quitado varios complejos de encima. Por ejemplo, ganó por primera vez a Estados Unidos como visitante. Pero eso son triunfos menores.

Osorio se retiró pronto por una lesión y se marchó a vivir a Estados Unidos, donde se licenció en el equivalente a Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Para completar sus estudios se marchó a Liverpool y su primer trabajo como entrenador lo encontró en el Manchester City, donde fue preparador físico y asistente técnico. Allí conoció a Alex Ferguson, que todavía entrenaba al vecino United y una frase de sir Alex es la que guía su trabajo. «En este nivel lo importante es que todos jueguen. Porque el dinero ya pasa a un segundo plano», le dijo. De ahí nace su obsesión por implicar a todos los jugadores en el equipo. Ha tomado cosas de muchos técnicos, pero Ferguson siempre está en sus preferencias. «Me quedaría con él por su capacidad de rotar y elegir a los mejores para cada partido», decía en una entrevista cuando fue nombrado seleccionador mexicano. «Me encanta porque que ganó siempre atacando», añadía. Pero su método va más allá. El estado físico de sus jugadores está siempre bajo control en una base de datos a la que cada jugador puede acceder con su código para consultar informes de nutrición, datos y un plan de acondicionamiento específico para cada uno. Y no se olvida del entrenamiento mental, que desde 2016 corre a cargo del español Imanol Ibarrondo, una referencia en el «coaching» deportivo y ex jugador del Sestao y del Rayo, entre otros. Con su ayuda consiguió convencer a los jugadores de que ganar a Alemania, por ejemplo, no era imposible. Rechazó una oferta de renovación en marzo, pero ahora todos quieren que siga.