Fútbol

El algoritmo perfecto de Karim: CR7+Raúl=Benzema

A sus 34 años, el delantero del Real Madrid suma el instinto devorador del portugués y la astucia para encontrar goles de la nada del mítico capitán

Karim Benzema se llevó el balón del Chelsea-Real Madrid de Champions por sus tres goles
Karim Benzema se llevó el balón del Chelsea-Real Madrid de Champions por sus tres goles FOTO: NEIL HALL EFE

Cuando a Benzema se le miraba con el colmillo retorcido se le comparaba con Cristiano para asegurar que su cuenta de goles era inadmisible para un delantero. Y también se le comparaba con Raúl para confirmar que su actitud era inadmisible para un futbolista del Real Madrid. Porque Raúl, que metió muchos goles, además, iba a por todos los balones, buscaba el error del rival y metía goles de pillo, como aquel de la Novena, antes de que marcase luego Zidane. Alguna vez, cuando coincidieron en el campo, Raúl marcó algún gol por seguir la jugada, mientras Karim Benzema miraba con la sangre fría que para tantos era un defecto.

Con los tres goles que le hizo al Chelsea, Benzema sumó once en la Champions y en la prensa francesa celebraron el hito histórico de ser el futbolista francés que más tantos ha marcado en una edición de la Champions. Seis en los dos últimos partidos disputados, contra PSG y Chelsea, por si acaso alguien se atreve a decirle que los 37 goles que suma ya esta temporada, récord personal son contra equipos pequeños.

Juega con el espíritu con el que Cristiano Ronaldo salía al campo: siempre se puede hacer más. Por eso lleva 316 goles en el Real Madrid. Cristiano Ronaldo hizo 450 de blanco, pero al segundo, a Raúl, que acabó con 323 lo tiene muy a tiro, a este ritmo, le sobrepasa esta temporada.

A sus 34 años, a ese espíritu de Ronaldo, Karim suma el de Raúl. Conserva la sangre fría para ser el elegante delantero de siempre, pero como hacía el capitán madrileño, no da un balón por perdido. En la Champions de 2018 vio el error de Ulreich, del Bayern, en semifinales, para poner el partido de cara para el Real Madrid en el Santiago Bernabéu y llevarle a la final contra el Liverpool.

Ahí, aprovechó un error de Karius, el portero del conjunto inglés para empezar la final con ventaja para el conjunto que entrenaba Zidane.

En esta edición de la Champions lleva la misma racha. La remontada contra el PSG comenzó por su presión a Donnarumma hasta hacerle perder el balón y comenzar ahí la avalancha que fue el Real Madrid y el Bernabéu en una comunión perfecta.

Y en Stamford Bridge, cuando Tuchel había cambiado el equipo, en el comienzo de la segunda parte para buscarle las vueltas al Real Madrid, Karim persiguió un lejano balón que iba a controlar el portero rival. Sólo él vio, como veía Raúl, que ahí, en la nada podía nacer un gol.

Juega más que nunca porque Ancelotti no imagina un Madrid sin él. Puede sustituir a otros futbolistas, pero no sabe qué hacer cuando le falta su nueve. Jovic y Mariano se han aburrido de esperar. Sus oportunidades son contadas, porque Karim, además es muy constante. Apenas se lesiona o se fatiga. Con la madurez ha alcanzado la sabiduría para conocer su cuerpo. El Balón de Oro se decide ahora por temporada. No queda mucha de ésta y no hay nadie como Karim.