Simeone, reto viejo

David Villa será la gran novedad de un Atlético, que necesitará sus goles para ser grande
David Villa será la gran novedad de un Atlético, que necesitará sus goles para ser grande

El Atlético asume que debe repetir el tercer puesto. La llegada de Villa, el mayor aliciente.

Las lágrimas por la marcha de Falcao duraron justo hasta que se anunció el fichaje de Villa. Y las posibles dudas con su llegada se disiparon al comprobar la implicación del goleador asturiano en el nuevo proyecto de Simeone. Y es que el reto del técnico, y por ende del Atlético, es viejo: repetir el tercer puesto.

Para ser el mejor de la «otra Liga», ante el Valencia , la Real y el renovado Sevilla, el Atlético no se va a salir una línea del guión escrito por Simeone la campaña pasada. Sólo se piensa en un partido, el futuro no existe y se vive el presente con la máxima intensidad. Las cartas, pues, al descubierto en un equipo que atesora más experiencia, que tiene el gen ganador que les inculca su entrenador y que basa su juego en la presión y en un sistema defensivo que permitió a Courtois ser el portero menos goleado de la categoría.

Intensidad en todas las líneas, con la misma disposición táctica y los goles de Villa, menos rematador que Falcao, pero con más participación en el juego colectivo, serán los argumentos del Atlético. Se espera que Diego Costa sea el complemento ideal para el asturiano –el brasileño tiene un año más de experiencia y eso es positivo–. Adrián, si no se marcha, y Leo Baptistao deben contribuir en el capítulo realizador para que la sombra de Falcao no planee por el vestuario.

No esperen sorpresas en el plano táctico. El 4-4-2 será el sistema habitual de Simeone, que en algún partido puntual puede actuar con el llamado trivote y sacrificar un jugador de banda. Porque el Atlético seguirá jugando por dentro con Koke –un jugador que crece cada partido– y Arda en los costados, aunque los dos tienen vocación y maneras de centrocampistas puros. Gabi y Mario serán sus acompañantes, con opciones para Tiago cuando alguno de los dos baje el ritmo. No hay caras nuevas en esta zona, pero Simeone sigue pidiendo un refuerzo y no hay que descartarlo.

La portería y la defensa no se tocan. Courtois, Juanfran, Godín, Miranda y Filipe Luis son fijos. La llegada de Demichelis servía para que hubiera más competencia, cosa que el entrenador quiere para todas sus líneas. Si el argentino emigra al City de Manuel Pellegrini tendrá que llegar un nuevo futbolista para esa zona, porque con Giménez como único central reserva se quedará desnudo en esa zona.

Sigue faltando un canalizador del juego, un hombre que ponga pausa, y se atreva con los cambios de orientación y el último pase. Óliver Torres todavía está en periodo de aprendizaje y Simeone tratará de no agobiarle. La joya de la cantera tendrá sus minutos de gloria, pero sin presión, en un conjunto que será aguerrido, que jugará con las líneas muy juntas, que complicará la vida a cualquier adversario que tenga enfrente, pero al que le faltará ese poso de calidad y brillantez que, a veces, reclaman los buenos aficionados.

Y es que el Atlético es un equipo de autor. Lleva la firma de Diego Pablo Simeone para lo bueno y para lo malo. El técnico argentino se ha convertido en el gran protagonista del mundo rojiblanco y él lo asume con su filosofía: trabajo, trabajo y más trabajo.