Deportes

Los males del Madrid de Laso

El equipo blanco, obligado a ganar la Liga Endesa para no cerrar una temporada en blanco

El equipo blanco, obligado a ganar la Liga Endesa para no cerrar una temporada en blanco

Publicidad

Si fuera por la expedición del Real Madrid en Vitoria, el autobús del equipo hubiera abandonado el Buesa Arena en la medianoche del viernes camino de la capital en vez de regresar al hotel de concentración de la Final Four. Sin fuerzas para afrontar el "marrón"-así lo define algún jugador de la plantilla- que supone jugar mañana por el tercer y cuarto puesto con el Fenerbahçe, la derrota ante el CSKA ha dejado secuelas. Superarlas se convierte en una obligación para pelear por la quinta Liga ACB de la "era Laso"y evitar así una temporada en blanco.

NERVIOS Y ÁRBITROS

¿Recuerdan el cuarto partido de la final de la Liga Endesa de 2014? Fue en el Palau, el Barça levantó el título y Laso abandonó el parquet en silla de ruedas por una lesión en el tendón de Aquiles. Su nerviosismo en la semifinal del Buesa Arena ante el CSKA recordó aquella imagen. "Tengo mi opinión sobre el arbitraje, pero no voy a decir nada hasta que vea el partido en vídeo. He tirado una toalla después de preguntar por qué sacaba Edy. No entiendo la técnica y otras cosas que han pasado", explicaba el técnico apuntando directamente a la árbitro alemana Anne Panther. El malestar con la actuación arbitral en todas las esferas del club es evidente... pero que nadie espere afirmaciones o "amenazas"similares a las que llegaron después de la final de la pasada Copa del Rey. Llull, una vez más, fue el más sensato: "Hablar de los árbitros sería buscar excusas y en el Real Madrid eso no lo hacemos. Lo que queremos es ganar títulos". El caso es que el partido terminó con 42 tiros libres lanzados por el CSKA y 24 por el Madrid. El balance en faltas fue 22/32, aunque 8 de las 32 del Madrid llegaron en el intento desesperado de remontada en los últimos segundos.

Publicidad

VENTAJAS DESPERDICIADAS

Publicidad

La derrota ante el CSKA recordó a la de la última final de la Copa del Rey. En ambos casos, el Madrid mandó, pero se desfondó en el último cuarto. Del +17 de la Copa (58-41, min 29) al +14 de la Euroliga (51-65, min 26) han pasado casi tres meses y se derivan conclusiones similares. Como mejor funciona el equipo es con Campazzo a los mandos. Sin Tavares, el Madrid flojea por dentro. Hay jugadores con un rol marginal (Reyes y Prepelic); otros lejos de su mejor versión (Llull, Carroll o Ayón) y otros que necesitan viento a favor (Taylor, Deck, Randolph o Thompkins) para ofrecer su mejor cara. El batacazo ante el CSKA deja el balance de la "era Laso"en la Final Four en un curioso equilibrio: dos títulos, dos subcampeonatos y dos derrotas en semifinales.

EL "CASO LLULL"

La temporada no está siendo sencilla para el base. Desde el club se confiaba en recuperar su mejor versión después de la grave lesión de rodilla que sufrió con la selección en el verano de 2017. Después de pasar casi toda la pasada temporada en blanco, Llull era el mejor fichaje para este año. El refuerzo ideal para paliar la baja de Luka Doncic, pero su juego está lejos de ser el que fue. Y eso se nota sobre todo en el trabajo atrás y a estas alturas de temporada cuando ante rivales potentes se requiere la mejor versión de los jugadores llamados a ser importantes. Su problema muscular a principios de abril ha lastrado su presencia en la Final Four. Después de casi un mes de baja, el base sufrió en la semifinal (1/10 en triples y 5/16 en tiros de campo). A Llull le quedan dos años de contrato más, pero el Madrid está buscando un refuerzo muy serio en la posición de base. Campazzo ha estado demasiado solo en muchos momentos esta temporada.

EL DESAFÍO DE LA ACB

Sólo un equipo ha ganado esta temporada cuatro veces al Madrid: el Barça. Y otro le ha derrotado tres: el CSKA. El balance de clásicos de este año ofrece un 4/1 para los azulgrana. Con los rusos es 3/0. La derrota en la semifinal es imposible que oculte la extraordinaria regularidad del equipo en los más alto durante la "era Laso". En su octava temporada al frente del equipo, el Madrid ha ganado 16 títulos en 23 finales de las 32 posibles que podía disputar. El título de la Liga Endesa es obligatorio para no cerrar el año en blanco. El primer objetivo ahora es mantener el liderato en las dos últimas jornadas que restan de la primera fase. Y luego llegarán los playoffs con Barcelona, Baskonia y Valencia dispuestos a que el Madrid no revalide el título de la temporada pasada.

Publicidad