Rossi saldrá el último en Valencia por derribar a Márquez

Se armó la mundial en Malasia. La caja de los truenos abierta el jueves por Valentino en la conferencia de Prensa estalló definitivamente en las primeras vueltas de carrera y tras 15 adelantamientos entre el italiano y Márquez. Mientras Pedrosa y Lorenzo se iban por delante, Marc y Rossi se encontraron muy pronto en pista y comenzó una dura lucha entre ambos. Con pasadas al límite, agresivas, pero todas ellas dentro de la legalidad. Marc se ha pasado de frenada otras veces, pero lo único que estaba haciendo era tratar de mantener la tercera posición y luchar por estar lo más delante posible. Algo lícito. Rossi le hizo un gesto con el brazo como diciéndole que ya estaba bien y pocas curvas después llegó el incidente que marcará un antes y un después en este Mundial y en la historia del motociclismo. Rossi tenía el interior de la trazada, giró la cabeza hacia Márquez, bajo la velocidad y siguió recto. Al contactar con su rival sacó la pierna y el de Honda se fue al suelo y más tarde a los boxes. Rossi ya estaba demasiado lejos de los dos primeros y se limitó a mantener la posición y sumar 16 puntos. Lorenzo se apuntó cuatro más y dejó la distancia entre ambos en 7 para Cheste. Pedrosa, por su parte, confirmó la superioridad de todo el fin de semana y se apuntó su segundo triunfo en tres carreras de forma brillante.

Mientras las vueltas se iban consumiendo y todo esto pasaba en pista, el circuito de Sepang ardía y no precisamente por los 33 grados del calor tropical típico de la zona. Dos miembros del círculo cercano a Valentino (el presidente de su club de fans y el encargado de sus cascos) trataron de acercarse al box del Repsol Honda para increpar al equipo de Márquez y hasta su hermano Álex tuvo que pedirles, por favor, que se fueran. El siguiente paso era saber qué tipo de sanción se impondría a Valentino, si es que se ponía alguna. Dirección de Carrera era la que tenía la potestad de castigarle ya en pista con una bandera negra (descalificación) o un “ride through” (un paso obligado por la calle de “boxes”). Nada de esto sucedió y la carrera terminó como había quedado tras el accidente.

“He perdido mucho tiempo con él, ha tratado de sacarme fuera todas las veces”, se defendía Rossi nada más quitarse el casco, mientras su cara y la del equipo era de preocupación, conscientes de que la acción había sido como mínimo fea. Los dos protagonistas se reunieron con los jueces para ver las imágenes y dar su opinión y al terminar Rossi se fue directamente al hotel, sin pasar por la conferencia de prensa ni los compromisos con los medios con derechos de retransmisión.

Tres puntos en el carnet por considerar que la acción era algo deliberado fue la primera decisión de Dirección de Carrera. Esto unido al punto que ya tenía sumaban cuatro, con lo que tendrá que salir en Valencia desde la última posición de la parrilla. Yamaha apeló la decisión dentro de la media hora que tenía y volvieron a repetirse las reuniones y el visionado de los vídeos. En ese momento eran otros tres jueces (un alemán, un indonesio y un malayo) los que tenían que tomar la decisión ya definitiva y en firme. Finalmente no cambiaron nada de la decisión inicial y Rossi tendrá que defender sus siete puntos de ventaja desde la última posición de la parrilla de salida.