Tenis

¿Una Superliga alternativa al circuito ATP con el apoyo de Djokovic?

Los Grand Slams se estarían planteando crear un calendario que incluyera sólo los cuatro Majors y 10 Masters 1.000

Djokovic, con su último trofeo de campeón en Roland Garros
Djokovic, con su último trofeo de campeón en Roland GarrosASSOCIATED PRESSAgencia AP

En las únicas semanas del año en que el tenis se detiene una información de «Sports Illustrated» ha sacudido el circuito profesional masculino. La publicación estadounidense asegura que ya se han puesto en marcha negociaciones para que los cuatro Grand Slams (Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open) se unan y organicen un circuito al margen de la ATP en el que también estarían incluidos los nueve Masters 1.000 (Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid, Roma, Canadá, Cincinnati, Shanghái y París) más uno de propina y de nueva creación que se celebraría en Arabia Saudí a principios de enero, antes de la disputa del Open de Australia. Un evento en el que estarían todos los grandes antes de viajar a Melbourne.

El germen de este plan tiene una doble vía. Por un lado está el descontento de los jugadores por el modo en que la ATP gestiona el circuito. Las raquetas más importantes del mundo, lideradas por Novak Djokovic, quieren más premios, que estén más repartidos y el pastel no se reparta sólo entre 100-150 jugadores y también que el calendario no sea tan exigente. A eso hay que añadir la polémica de las bolas que ha estallado esta temporada. La cantidad de lesiones musculares por el constante cambio de las pelotas en los diferentes torneos ha provocado el hartazgo de los tenistas. No quieren que sean muy pesadas y provoquen lesiones, pero tampoco que sean demasiado livianas para que el juego no sea una sucesión de cañonazos. Y si a todo eso se le añade la inyección de muchos millones de dólares procedentes de Arabia Saudí el plan es viable.

La idea sería organizar un circuito alternativo con un calendario en el que estuvieron incluidos exclusivamente los cuatro «Majors» y diez Masters 1.000. Los Grand Slams están organizados por la Federación de cada país en el que se disputan con lo que no dependen de la ATP, si no de la Federación Internacional de Tenis. La ATP quedaría relegada a un circuito de segundo nivel y se quedaría poco menos que con las migajas del calendario: los ATP 500, los 250 y las Nitto ATP Finals.

El impulso de Arabia Saudí a todo el proyecto resulta determinante. El país de Oriente Medio comenzó explorando la posibilidad de pujar por las licencias de los torneos de Madrid y Miami, que están en manos de IMG, la empresa de organización de eventos y de representación, que entre otros tiene en su cartera a Carlos Alcaraz. La operación es complicada tanto en términos económicos como de calendario así que la alternativa es crear un nuevo torneo. Arabia Saudí cuenta hasta ahora sólo con un cita, las Next Gen Finals, un torneo menor en la que compiten los ocho mejores tenistas de menos de 21 años y que no reparte puntos para el ránking ATP. Las autoridades saudíes, como se ha confirmado en la reciente edición, consideran que este torneo no es suficiente para propagar una mejor imagen del país y por eso quieren más. La apuesta por el nuevo calendario está acompañada por la apertura de fronteras al circuito femenino. El país es el principal candidato para acoger las WTA Finals en 2024 tras el fracaso de las sedes anteriores.