Cuestión de cabeza

Ferrer gana a Almagro y jugará las semifinales contra Novak Djokovic

Ferrer y Almagro se saludan después del partido
Ferrer y Almagro se saludan después del partido

Con 5-4 en el tercer set y saque para cerrar su pase a la que hubiera sido su primera semifinal de un «grande», a Nicolás Almagro le traicionó la cabeza. No fue la única vez. En la cuarta manga gozó de la misma situación en dos ocasiones más. Con 5-4 y con 6-5. En todas estuvo a dos puntos de ganar el partido, pero se olvidó de su tenis. Ferrer sólo tuvo que estar en su sitio. En el arranque del «tie-break» del cuarto set, «Nico» estalló: «Qué asco». Quedaba todo el desempate por delante y el quinto set, pero Almagro ya no volvería. Ferrer alcanzó su segunda semifinal en Australia sin jugar su mejor partido. Lo que no le traicionó fue la cabeza.

Con todo a su favor, a Almagro se le aparecieron el Stepanek de la pasada final de la Davis, su incapacidad para leer los partidos, que parecía ya superada, y unas prisas que ante Ferrer no llevan a ninguna parte. Ese cóctel le provocó un estado de nervios que anuló una de sus principales armas, el saque. Sin el servicio, «Nico» está lejos de ser el «top 10» que acredita su tenis. «Estoy disgustado por cómo jugué en el ''tie-break". Ahora lo que tengo que hacer es trabajar más para estar preparado para enfrentarme a los mejores», reflexionó tras la segunda derrota más dolorosa de su carrera.

Ferrer, después de asegurar que había vivido «un milagro», se solidarizó a su manera con el que estaba llamado a ser su sucesor en el equipo de la Davis. «Tendrá más oportunidades de llegar a las semifinales de un ''Grand Slam'' y este año puede estar entre los ocho mejores de la ATP», comentó el triunfador. Con la victoria para alcanzar su segunda semifinal en Australia –la anterior fue en 2011 con derrota ante Murray– ya ha alcanzado el medio millar en el circuito. Sólo cuatro jugadores en activo tienen más triunfos que él (Federer con 882, Nadal, Hewitt y Haas) y sólo tres españoles le superan en este particular ránking (Orantes con 634, Nadal con 583 y Moyá con 575). Para sumar la 501, enfrente tendrá al número uno del mundo.

Novak Djokovic se olvidó de los problemas sufridos ante Stanislas Wawrinka con una victoria cómoda ante Berdych. Estuvo la mitad de tiempo en la pista que ante el suizo, apenas dos horas y media, aunque el checo aseguró no ver la mejor versión de «Nole». «Le he visto jugar mucho mejor», afirmó. El serbio, que tiene un balance de 9-5 a su favor contra Ferrer, alabó a su rival en semifinales: «Es un gran competidor y se ha ganado el respeto de todos porque juega muchos torneos y trabaja muy, muy duro». Y luego resaltó la característica de «Ferru» que tiene al circuito conmocionado: «A los 30 años está jugando el mejor tenis de su vida en los últimos 15 meses». El de mañana será el tercer duelo directo entre ambos en Melbourne. En los cuartos de final de 2008 y 2012, la victoria fue para Djokovic en tres sets.