Macroeconomía

Más impuestos, más deuda y más déficit, la receta equivocada del futuro Gobierno

El Instituto de Estudios Económicos rebaja tres décimas su última previsión de crecimiento, al 2%. En su último informe sobre coyuntura económica pide al futuro Gobierno una política “ortodoxa”, que evite subir impuestos, que reduzca el gasto público y rebaje las cotizaciones sociales

Economía.- El IEE rebaja su previsión de crecimiento al 2% este año y al 1,5% el próximo
Iñigo Fernández de Mesa, presidente del IEElarazonEUROPA PRESS

El prestigioso Instituto de Estudios Económicos advierte: “El futuro Gobierno plantea una receta equivocada que perpetuará el déficit público por el incremento del gasto social y las subidas de impuestos directos que gravan las rentas de sociedades y familias”. Íñigo Fernández de Mesa, presidente de este “think tank” ligado a la patronal española CEOE, no tuvo pelos en la lengua en advertir de que las medidas económicas que el Gobierno de coalición formado por PSOE y Podemos pretende llevar a cabo -si finalmente consiguen la investidura- puede costar muy caro al crecimiento para los próximos cuatro años. Aunque tienen claro “que todavía es pronto para conocer cuáles serán sus pasos definitivos”, esperan que se imponga la política “más ortodoxa” que revierta “la desaceleración generalizada, que reduzca la incertidumbre que provoca el retraimiento de la inversión, reduzca el gasto público, evite una subida de impuestos y ponga freno al alza de las cotizaciones”.

Mucho a tener en cuenta por un futuro Gobierno al que no dejan muy bien parado en su último informe de coyuntura económica. En su presentación, rebajan en tres décimas su anterior previsión de crecimiento para este año, hasta el 2%, y en cuatro décimas su propio pronóstico para 2020, hasta el 1,5%. Y señalan varias causas principales: la incertidumbre en política económica -que ahuyenta a la inversión-; la ralentización del consumo de las familias, la falta de consolidación presupuestaria, la disminución prevista del saldo por cuenta corriente para el próximo ejercicio y el aumento de la deuda y el déficit públicos. “Controlar el déficit y una política fiscal orientada a impulsar el crecimiento de la actividad productiva y el empleo deberían las prioridades del próximo Gobierno”. Para Fernández de Mesa, “se echan en falta medidas correctivas en el próximo Ejecutivo. Anuncia más gasto social, subidas en las cotizaciones, nuevos impuestos a las entidades financieras y a las tecnológicas, más gravamen en Sociedades y a las familias , y todo ello sin medidas que potencien la competitividad, la creación de empleo y el desarrollo empresarial”.

Reducción de la presión fiscal

Por ello, el IEE aboga por reducir la fiscalidad empresarial, tanto por una menor presión de las cotizaciones sociales como por la eliminación de “impuestos directos, que distorsionan el crecimiento”, como son el de Patrimonio o el de Sucesiones. “Es extremadamente dañino en la actual coyuntura porque reducirán la inversión y la creación de empleo”. Fernández de Mesa también lanzó una andanada en defensa de la autonomía fiscal de las comunidades autónomas. Tras conocerse que el Gobierno pretende unificar algunas tributaciones autonómicas y forzar a las regiones a que no dinamicen sus mercados con mejoras fiscales a empresas y particulares, apuesta por cargar sobre los gobiernos regionales una total responsabilidad en el control de sus gastos conforme a sus ingresos, para mantener un entorno tributario competitivo y controlado. “La competitividad entre las comunidades es fundamental para dinamizar nuestros mercados. Si no es así, las inversiones se marcharán a otros lugares con mejores condiciones”.Pese a reconocer que la economía nacional mantiene una “fuerte inercia de crecimiento” -que permite crecer por encima de la media europea-, el presidente del IEE señaló que este momento positivo es fruto de las políticas económicas implantadas durante los últimos años -refiriéndose implícitamente al anterior Gobierno del PP-, pero que las que se apliquen ahora se verán en los próximos años, “y apuntan una tendencia negativa si no se acometen reformas estructurales. Las decisiones equivocadas no tienen efectos inmediatos y eso puede pasar con las decisiones que pueda tomar el futuro Gobierno”. En este punto, tanto el informe como Fernández de Mesa dejan claro que “es muy importante no revertir las reformas económicas que funcionan y que permiten esta evolución positiva del crecimiento y el empleo. Debe reformarse lo que no funciona y no genera crecimiento, y la reforma laboral sí ha dinamizado el mercado, que ahora se está ralentizando ante la posibilidad de que el nuevo Gobierno realice una contrarreforma”.