Economía

Así serán los aviones del futuro según Airbus

La compañía presenta el Maveric, un avión experimental a escala que integra alas y fuselaje

El futuro de la industria aeronáutica pasa por aviones más eficientes. Lo saben las aerolíneas y los propios fabricantes, que llevan tiempo experimentando con propulsores híbridos o eléctricos y buscando diseños y materiales que reduzcan el consumo de combustible. Hace tres años, un grupo de diez ingenieros de Airbus se embarcó en el proyecto Maveric (Model Aircraft for Validation adn Experimentation of Robust Innovative Controls) para desarrollar un avión experimental a escala con el que experimentar la viabilidad de nuevos materiales y diseños. En junio de 2019, el aparato, dirigido por control remoto, surcó los cielos por primera vez. Hoy, el consorcio europeo lo ha presentado al mundo en la Feria Aeronáutica de Singapur.

El avión, de dos metros de longitud, 3,2 de envergadura y 2,25 metros cuadrados de superficie, destaca por un diseño futurista en el que las alas y el cuerpo del avión están integrados. Un concepto en el que los fabricantes de aviones vienen trabajando desde los años 40 y cuyo mayor exponente es el bombardero de Northrop Grumman B-2. La apuesta por este diseño no es casual. Al dotar al aparato con la forma de una ala gigante, aunque los aviones son más difíciles de controlar, se produce menor resistencia aerodinámica, lo que hace a los aparatos mucho más eficientes. De hecho, Airbus asegura que el Maveric tendría el potencial para reducir el consumo un 20%. Además, añade el fabricante, abre nuevas posibilidades para los sistemas de propulsión y su integración. Además, la posibilidad de integrar los motores bajo su cuerpo central Airbus espera también reducir de forma significativa el ruido de los aparatos basados en este diseño.

La configuración del Maveric, construido con la misma precisión que cualquiera de los modelos de Airbus, proporciona “un extraordinario diseño a su cabina, permitiendo a los pasajeros beneficiarse de espacio adicional para sus piernas y pasillos más amplios y más confortables”, explica la compañía. No obstante, el fabricante europeo no aclara uno de los problemas que siempre ha suscitado este tipo de diseños: dónde irían las ventanillas o las pantallas de vídeo para que los pasajeros tengan conciencia de lo que les rodea. Tampoco está resuelta la cuestión de cómo dar sensación de movimiento.

De momento, a Airbus parecen preocuparle pocos estas cuestiones. El Marveric no tiene calendario para entrar en servicio pues, más que nada, se trata de un instrumento para experimentar posibles “cambios en los diseños de los aviones comerciales que hagan medioambientalmente sostenible el futuro de la aviación”, según ha explicado Jean-Brice Dumont, uno de los responsables del proyecto.