Minsait utiliza la Visión Artificial para una industria más competitiva

Apuesta por esta tecnología para ofrecer una producción más rápida, flexible y competitiva. Ya forma parte de iniciativas para generalizar su uso

La Visión Artificial ofrece soluciones que mejoran los procesos
La Visión Artificial ofrece soluciones que mejoran los procesos FOTO: Cravetiger Getty Images

Minsait, la compañía de Indra, líder en consultoría de transformación digital y Tecnologías de la Información en España y Latinoamérica, ha destacado la Visión Artificial como clave para acelerar los procesos de Industria 4.0 durante los próximos años, gracias al impacto que, aseguran desde la empresa, tendrán estas nuevas tecnologías, derivadas de la Inteligencia Artificial, en los procesos de fabricación y producción. Los expertos de Minsait defienden que hay determinadas soluciones digitales que aportarán diferencias notorias, respecto a otras, en las líneas de fabricación tras su implementación, contribuyendo de forma más efectiva a evolucionar negocios y compañías.

Entre estas nuevas tecnologías destaca, «por su madurez y flexibilidad, la Visión Artificial, que ofrece múltiples casos de uso gracias a su velocidad y precisión para el análisis de escenas complejas estructuradas», subraya Daniel Seseña, director de Industria 4.0 en Minsait. «En un entorno industrial, la Visión Artificial ofrece soluciones para la mejora y automatización del Control de Calidad, para la monitorización continua de equipos (base para el Mantenimiento Predictivo), el análisis y control de movimientos y personas (base para soluciones de Seguridad y ‘‘Smart Worker’’) o la identificación unitaria de piezas (para una Trazabilidad end to end avanzada)», concreta el experto, asegurando que solo es cuestión de tiempo que su uso se generalice en fábricas y líneas de producción.

De hecho, para 2022, se prevé que los ingresos del sector de Visión Artificial se acerquen a los 50.000 millones de dólares y, datos recientes de la firma de análisis ABI Research, aseguran que en 2025 se llegará a los 16,9 millones de envíos de sensores y cámaras de visión artificial, lo que supondrá la existencia de una base de unos 94 millones de este tipo de dispositivos en funcionamiento en las fábricas de todo el mundo para entonces. Un escenario ante el que no pueden permanecer ajenas empresas, tanto tecnológicas como industriales, y que ya ha llevado a trabajar en fórmulas que maximicen su uso y aplicación.

Con Visión Artificial, Minsait ha mejorado la eficiencia en las líneas de producción de diversas empresas del sector industrial; ha contribuido a detectar fraudes en el consumo de recursos naturales y trabaja en proyectos orientados a facilitar y agilizar el mantenimiento del transporte público o la recolecta de residuos, entre otros. La compañía está abordando las tendencias que serán determinantes en Inteligencia y Visión Artificial y trabajando mano a mano con empresas y entidades de todos los sectores para que puedan anticiparse a las nuevas posibilidades que ofrece esta tecnología.

Cuenta, además, con la experiencia de Indra, que ya ha implementado esta tecnología en el mercado de Transportes, liderando proyectos como BeCamGreen, cuyo objetivo era el desarrollo de una solución basada en Visión e Inteligencia Artificial para reducir el tráfico de las ciudades e impulsar nuevas políticas de movilidad sostenible. Como resultado de ello, Indra cuenta con una de las soluciones de peaje más avanzadas que existen y su sistema de Detección de Vehículos de Alta Ocupación (DAVAO), basado en visión artificial y «deep learning», alcanzó en 2019 la tasa de precisión general más alta en unas pruebas realizadas en Estados Unidos, país donde, precisamente, está siendo ahora implementado, en un tramo de la autopista I-66 Outside the Beltway, que une la carretera I-495 con la US Highway 29 cerca de Gainsville, Virginia.

En un momento clave del desarrollo de la Visión Artificial, los expertos coinciden en su funcionalidad para el futuro. «Cabe tener en cuenta que estos sistemas no sólo permiten detectar defectos con una precisión superior a la del ser humano, sino que también son capaces de mantener una constante optimización de dichos procesos, permitiendo aprender de los errores e implementar soluciones que los resuelvan», explica Javier Torres, responsable del área de Computer Vision Practice de Minsait.

De esta forma, su aplicación supone claras ventajas competitivas para las empresas que deciden apostar por ello en sus labores diarias. Por ejemplo, en las fábricas «la producción se vuelve más rápida y flexible, reduciendo tiempos de inactividad y configuración, y con un producto final de mayor calidad», valora Javier Torres. Y no sólo en el mundo de la industria. En el sector médico, «permite diagnosticar con mayor rapidez y detalle enfermedades y lesiones, facilitando la aplicación, en menos tiempo, de tratamientos más personalizados y eficaces». También en el ámbito de las «Smart Cities», la Banca, el mercado asegurador, el «Retail» o el mundo energético, se ha comprobado el aporte de la Visión Artificial, ofreciendo un valor diferencial clave para aumentar la competitividad y el rendimiento.

Trabajando por el futuro

Como compañía de referencia para aquellas empresas que quieren evolucionar hacia la Industria 4.0, además de su portfolio de soluciones, Minsait colabora con instituciones y entidades en la definición estratégica del nuevo escenario que perfilan tecnologías como la Visión Artificial y al que deberán acceder, tarde o temprano, todas las empresas que quieran evolucionar en el negocio.

Desde 2016, colabora con el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en la definición del programa «Industria Conectada 4.0», que pretende impulsar la transformación digital de la industria española mediante la actuación coordinada del sector público y privado. También destaca su posición en la Cátedra de Industria Conectada-Comillas ICAI, la primera de estas características creada en España, de la que Indra es empresa patrono.

«La Visión Artificial ha evolucionado de una manera tan exponencial en los últimos años, que se ha convertido en una herramienta básica para la transformación digital de las empresas, ofreciendo soluciones disruptivas que marcar un antes y un después en términos de producción y rentabilidad», concreta Javier Torres.