Paschal Donohoe: La sorpresa del «constructor de puentes»

Paschal Donohoe
Paschal DonohoeAIDAN CRAWLEYEFE

«Voy a ser un constructor de puentes». Así se presentó antes los medios de comunicación Paschal Donohoe, el ministro irlandés de Economía que presidirá el Eurogrupo y que ha hecho valer tanto la posición moderada de Irlanda en la mayoría de las negociaciones como su larga trayectoria ministerial. Y es que en apenas dos semanas ha pasado de ser un candidato residual a convertirse en la alternativa de los países pequeños, liderados por los halcones del Norte, que han conseguido su objetivo de bloquear a la candidata favorita, la española Nadia Calviño, que para ellos representaba todo lo contrario a su ortodoxia, que no es otra que «el que gasta paga». A Donohoe le sentirán como suyo para tratar las tareas más inmediatas del Eurogrupo, que pasan por tomar la batuta de los debates sobre la recuperación europea tras la crisis del coronavirus y afrontar la revisión de las normas comunitarias que deben sostener la deuda y el déficit públicos en unos niveles tolerables, atando en corto las cinturas de los países del Sur, los más afectados por la recesión. Y esto es algo que lograrán de mejor grado con Donohoe. A priori, el irlandés no contaba con el apoyo de los pesos pesados de la UE, que habían mostrado sus cartas claramente y puesto sobre la mesa el as de Calviño. Pero pocos contaban con que Donohoe partía con el total apoyo de su familia política, el Partido Popular Europeo, que gobierna en la mayoría de países de la eurozona, y que los liberales que soportaban la candidatura del tercero en discordia, el luxemburgués Gramegna, ya habían decidido cederle los votos en segunda ronda. Se daba por hecho que la elección sería una ajustada carrera entre Donohoe y Calviño, pero los pronósticos previos caían siempre del lado español. Nada más lejos. Ha acabado ganando el «constructor de puentes».